Economía

La crisis turca se recrudece y arrastra al Ibex al filo de sus niveles más bajos desde marzo

El índice español pierde más de 1,2% arrastrado por el golpe a BBVA, que se deja más de un 14% de su valor desde el inicio de agosto

La crisis de Turquía se extiende y arrastra al Ibex al filo de sus niveles más bajos desde marzo.

Interior de la Bolsa de Madrid. EFE

Los mercados han abierto la semana como cerraron la anterior: con la vista puesta en Turquía y alarmados por el desplome de su moneda. La lira turca, registra en la mañana de este lunes un nuevo derrumbe, superior al 7% frente al dólar y ya casi ha perdido una cuarta parte de su valor en una sola semana.

Los intentos de las autoridades turcas, con el presidente Recep Tayyip Erdogan a la cabeza, por apaciguar los ánimos de los inversores se han desvelado inútiles. La garantía de mayor liquidez para los bancos del país tampoco logra detener las tensiones, abocando al país, en opinión de los expertos, a tomar medidas de mayor contundencia, sin descartar, incluso, la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI).

«Las autoridades tendrán que subir los tipos tarde o temprano –realmente, no tienen otra opción–, pero la situación se ha ido tanto de las manos que van a tener que ir mucho más lejos de lo que habrían tenido que ir hace sólo tres semanas», apunta Viktor Szabo, gestor de inversiones senior de Aberdeen Standard Investments.

El sector financiero español es el más expuesto en Europa a la economía turca, con unos 70.000 millones

A falta de ese dique que contenga la situación, los nervios del mercado se manifiestan cada vez más fuera de las fronteras turcas. Y ahí la bolsa española sale mal parada. El Ibex cede este lunes otro 1,2% y se sitúa por debajo de los 9.500 puntos, al filo de sus niveles más bajos en los últimos cinco meses.  La exposición del sistema financiero español a la economía turca -algo más de 70.000 millones de euros- es la mayor en Europa, según los datos del Banco de Pagos Internacionales. Y la elevada presencia de BBVA en un país en el que obtiene un 11% de su beneficio es visto como un factor de riesgo que trasciende los límites del banco que preside Francisco González.

Las acciones de BBVA se desmoronan de nuevo este lunes, con un recorte próximo al 4%, que le sitúa en sus niveles más bajos desde octubre de 2016. Desde el inicio de agosto, ha sufrido un recorte del 14% y acumula ya pérdidas superiores al 21% en 2018. La entidad española es una de las que vigila de cerca el BCE, según informaciones de Financial Times, por su exposición a Turquía -donde controla casi el 50% del banco Garanti-, junto a UniCredit y BNP Paribas, que ceden este lunes más del 4 y del 1%, respectivamente.

Las acciones de Garanti sufren este lunes caídas superiores al 11% y ya se dejan la mitad de su valor -sin tener en cuenta la depreciación de la lira- en 2018. «Después de los acontecimientos recientes vemos mayores posibilidades de un escenario de aterrizaje forzoso con el crecimiento del crédito paralizado, mayores costes de financiación y un mayor coste del beneficio», advierten en Alantra.

El riesgo de contagio al resto de mercados emergentes es visto como el mayor peligro de la crisis turca para la economía mundial

El resto de la banca española no sale indemne de la situación. Santander cae más de un 2,5% y Sabadell se deja cerca del 1,8%. Bankinter, Bankia y CaixaBank también superan el 1% de recortes. Para el mercado español, más importante aún que la crisis que asola Turquía es la posibilidad de que ésta acabe provocando un shock de confianza en el resto de mercados emergentes, como parece traslucir la fuerte caída experimentada por divisas como el peso mexicano o el rand sudafricano. El índice Ftse Emerging Markets sufría este lunes una caída próxima al 2% y se acerca a mínimos del último año. «Está por ver hasta qué punto la crisis turca se vuelve contagiosa y se extiende a otras economías en vías de desarrollo», comenta Juan José Fernández-Figares, director de análisis de Link Securities.

Con todo, los expertos aún confían en que la situación turca no vaya a mayores y, en última instancia, si la crisis se vuelve irreversible, el Gobierno de Erdogan active una solicitud de rescate al FMI para evitar la quiebra. «La preocupación sobre Turquía, el temor por la exposición de ciertos bancos europeos al país (BBVA, Unicredit o BNP), las dudas sobre el impacto final de este proceso en otros emergentes, bloqueará las bolsas. Pero será un freno momentáneo. Turquía no tiene la entidad suficiente para anular por completo un fondo de mercado que continúa siendo positivo», apuntan los analistas de Bankinter, que descartan que la crisis turca vaya a golpear a otras economías emergentes.

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