Economía

El Gobierno planea suprimir el copago farmacéutico solo a parte de los pensionistas

Ha trasladado a Podemos su intención de establecer un corte por nivel de rentas para contener el gasto que implicará la medida y que podría superar los 600 millones

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El Gobierno planea suprimir el copago farmacéutico solo a parte de los pensionistas
La nueva ministra de Sanidad, Carmen Montón, durante un desayuno informativo.

La ministra de Sanidad, Carmen Montón, durante un desayuno informativo. EUROPA PRESS

Resumen:

El diablo está en los detalles. El pasado miércoles, una delegación de Unidos Podemos encabezada por Pablo Echenique salió de una prolongada reunión con el Ministerio de Hacienda anunciando un principio de acuerdo en varios frentes a modo de primer ‘peaje’ para apoyar la nueva senda de déficit del Gobierno. Las negociaciones avanzaban y se abría un nuevo escenario de colaboración.

Uno de ellos pasaba por acabar con el copago farmacéutico. Sin embargo, en un nuevo y también dilatado encuentro, las partes han entrado este martes en materia y, en este caso, la formación morada ha admitido que el pacto está aún por cerrar La razón es que eliminar este copago para todos los pensionistas, como quiere Podemos, supondría un coste para la Administración central de más de 600 millones de euros y el Ejecutivo pretende reducir esta factura. Aún así, el Gobierno se ha comprometido a estudiar todas las posibilidades.

La encargada de dar cuentas de la reunión ha sido en esta ocasión la portavoz del grupo confederal de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea en el Congreso de los Diputados, Ione Belarra, quien en varias ocasiones ha asegurado que el encuentro se ha centrado casi exclusivamente en el copago farmacéutico y que a día de hoy las partes “están trabajando en ello”.

El diablo está en los detalles. El pasado miércoles, una delegación de Unidos Podemos encabezada por Pablo Echenique salió de una prolongada reunión con el Ministerio de Hacienda anunciando un principio de acuerdo en varios frentes a modo de primer ‘peaje’ para apoyar la nueva senda de déficit del Gobierno. Las negociaciones avanzaban y se abría un nuevo escenario de colaboración.

Uno de ellos pasaba por acabar con el copago farmacéutico. Sin embargo, en un nuevo y también dilatado encuentro, las partes han entrado este martes en materia y, en este caso, la formación morada ha admitido que el pacto está aún por cerrar La razón es que eliminar este copago para todos los pensionistas, como quiere Podemos, supondría un coste para la Administración central de más de 600 millones de euros y el Ejecutivo pretende reducir esta factura. Aún así, el Gobierno se ha comprometido a estudiar todas las posibilidades.

La encargada de dar cuentas de la reunión ha sido en esta ocasión la portavoz del grupo confederal de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea en el Congreso de los Diputados, Ione Belarra, quien en varias ocasiones ha asegurado que el encuentro se ha centrado casi exclusivamente en el copago farmacéutico y que a día de hoy las partes “están trabajando en ello”.

Según ha recalcado, la propuesta de Podemos es eliminar este copago para todos los pensionistas en un plazo de dos años –2019 y 2020– y volver así a la situación previa a la aprobación del Real Decreto Ley 16/2012 con el que el Gobierno de Mariano Rajoy acabó también con la sanidad universal.

Sin embargo, una decisión así tendría un coste, según ha admitido, de más de 600 millones de euros. “Es una cuestión compleja, pero no se entendería que no fuera así”, ha dicho. Posteriormente, preguntada sobre si el Gobierno ha propuesto, en cambio, limitar la eliminación del copago a solo una parte de los pensionistas, ha afirmado que “lo ha puesto encima de la mesa”. He ahí una de las cuestiones por las que el pacto aún no se ha sustanciado.

¿Cómo se podría limitar?

Fuentes del Gobierno han admitido a este periódico que el coste de la medida es elevado. Sin embargo, está por ver qué opción baraja el Gobierno para limitar su impacto. Todo apunta a que la principal posibilidad es la de establecer un corte por nivel de rentas, de forma que esta aportación se mantenga en el caso de aquellos pensionistas con mayores niveles de renta.

Actualmente hay cuatro escalones de copago, tal y como quedó confeccionado en el Real Decreto Ley 16/2012. Uno primero para beneficiarios de pensiones no contributivas y mínimas, que no tienen que asumir coste alguno; un segundo para pensionistas con rentas inferiores a 18.000 euros al año, que pagan un 10% del coste de sus medicamentos, hasta un máximo de algo más de 8 euros al mes; el siguiente para aquellos con rentas entre 18.000 y 100.000 euros al año, que pagan el mismo porcentaje, pero con un tope que supera ligeramente los 18 euros; y, finalmente, un último tramo para rentas superiores a los 100.000 euros anuales, que pagan hasta un 60%, con un tope de 61,7 euros al mes.

Como aproximación, la Generalitat Valenciana, en la que la actual ministra de Sanidad, Carmen Montón, era consellera de Sanidad Universal y Salud Pública antes de su paso al Ejecutivo de Sánchez, ya abrió brecha y suprimió vía subvenciones en 2015 el copago farmacéutico en la comunidad para rentas inferiores a los 1.000 euros mensuales y para personas con minusvalías superiores al 65%. Después, esta medida se extendió a otros colectivos como parados con rentas inferiores a 18.000 euros al año o familias monoparentales. El PP llevó a los tribunales estas modificaciones.

Desprivatizar la Sanidad

Por otro lado, Belarra también ha avanzado a la salida de la reunión que Gobierno y Podemos han tratado otras cuestiones como la vuelta a una sanidad universal y la creación de un grupo de trabajo para buscar fórmulas para “desprivatizar la sanidad”.

Más allá de estas cuestiones, el Gobierno y Podemos no han llegado a abordar aún por falta de tiempo cuestiones relativas a la dependencia y prevén tratar en un nuevo encuentro mañana todo lo relativo a ingresos fiscales.