S&P ha retirado el ráting de Cataluña tras la decisión de la Generalitat de no renovar la relación contractural con la agencia de calificación crediticia. De este modo, evita que la firma evalúe la evolución de la economía catalana y su solvencia. Los grades inversores basan en los ráting sus decisiones para comprar deuda.

La agencia estadounidense mantenía el rating de Cataluña en ‘B+’, con perspectiva positiva. En su último informe sobre la comunidad autónoma, el pasado mes de agosto, lo había puesto en revisión para estudiar una posible mejora.

No obstante, según explica Standard & Poor’s en un comunicado, la Generalitat de Cataluña ha comunicado su decisión de no renovar la relación contractural con la agencia de calificación al vencimiento del contrato, recoge Europa Press. 

En el momento de la retirada, la calificación sobre Cataluña, con perspectiva positiva, estaba respaldada por la rica economía de la región y el marco institucional que rige las relaciones entre el Gobierno central y las regiones. Una evaluación, según explica la agencia estadounidense, que tenía en cuenta «el fuerte del soporte de liquidez disponible para las regiones españolas».

«La calificación estaba limitada por los muy elevados niveles de deuda de Cataluña, una gestión financiera muy débil, un pobre comportamiento presupuestario y una liquidez poco adecuada», ha añadido la agencia, que explica que la relación entre el Gobierno central y la Generalitat podría obstaculizar la capacidad de Cataluña de afrontar el pago de su deuda.

A finales del pasado mes de enero, el Gobierno de España anunció que no renovaba el acuerdo con esta misma agencia para la evaluación de la deuda soberana española, aunque S&P Global sigue ofreciendo sus notas sobre la deuda soberana española como «rating no solicitado».