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Bruselas investiga si BMW, Volkswagen y Daimler pactaron no reducir las emisiones

La Comisión Europea sospecha que los fabricantes alemanes acordaron límites a la implantación de sistemas de reducción de emisiones, lo que iría en contra de la normativa de competencia

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Bruselas investiga si BMW, Volkswagen y Daimler pactaron no reducir las emisiones
Bruselas investiga si Volkswagen, Daimler y BMW pactaron no competir en la reducción de emisiones.

Logotipo de la marca Volkswagen. EFE

Resumen:

La Comisión Europea (CE) haya decidido abrir una investigación para determinar si BMW, Daimler -la matriz de Mercedes- y el grupo Volkswagen acordaron no competir en el desarrollo y aplicación de sistemas de reducción de emisiones nocivas, anunció este martes el Ejecutivo comunitario.

La CE ha explicado que la existencia de un pacto en este sentido sería contrario a las normativas de competencia europeas, que prohíben los cárteles y las prácticas comerciales restrictivas.

El escándalo de las emisiones nocivas sigue dando quebraderos de cabeza a la industria del motor en Alemania. Los grandes fabricantes germanos se enfrentan ahora a la amenaza de Bruselas, después de que la Comisión Europea (CE) haya decidido abrir una investigación para determinar si BMW, Daimler -la matriz de Mercedes- y el grupo Volkswagen acordaron no competir en el desarrollo y aplicación de sistemas de reducción de emisiones nocivas, anunció este martes el Ejecutivo comunitario.

La CE ha explicado que la existencia de un pacto en este sentido sería contrario a las normativas de competencia europeas, que prohíben los cárteles y las prácticas comerciales restrictivas, incluidos los acuerdos que limitan o controlan los desarrollos tecnológicos. “Si se prueba, esta colusión puede haber privado a los consumidores de la posibilidad de comprar coches menos contaminantes, a pesar de que la tecnología estaba disponible para los fabricantes”, dijo en un comunicado la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager.

La decisión del organismo europeo se produce a raíz de las pesquisas llevadas a cabo en octubre de 2017, cuando se inspeccionaron las instalaciones de BMW, Daimler, Volkswagen y Audi -que es también propiedad del grupo Volkswagen- como parte de una investigación inicial sobre una posible connivencia en materia de desarrollos tecnológicos.

Ahora, la investigación se centrará en las informaciones que indican que estas cuatro marcas y Porsche -otra de las marcas propiedad de Volkswagen- celebraron reuniones para discutir, entre otras cosas, el desarrollo y despliegue de tecnologías para limitar las emisiones nocivas de gases de escape de los coches. En particular, Bruselas estudia si pactaron límites para los vehículos vendidos en el Espacio Económico Europeo en dos sistemas de reducción.

Bruselas estudia si pactaron límites para los vehículos vendidos en Europa en dos sistemas de reducción

Por un lado, en los de reducción de catálisis selectiva (SCR), que permiten reducir las emisiones de dióxido de nitrógeno en los coches de pasajeros con motor diésel, y por otro en los filtros de partículas “Otto” (OPF), que permiten reducir las emisiones de partículas nocivas en coches de pasajeros con motor de gasolina.

Sin embargo, en este momento la Comisión “no cuenta con ningún elemento que indique que las partes coordinaron su comportamiento en lo que concierne al uso de dispositivos de invalidación ilegales”, destinados a falsear las pruebas reglamentarias de emisiones nocivas, indicó el Ejecutivo en un comunicado, en el que aclara que la apertura de una investigación formal no prejuzga el resultado de la misma.

Las autoridades de Bruselas han señalado que en las citadas reuniones del que ha sido bautizado como “círculo de los cinco” -BMW, Daimler, Volkswagen, Audi y Porsche- también se abordaron temas como los requisitos de calidad comunes para las piezas individuales, los procedimientos de control de la calidad o sobre sus propios modelos de coche ya en el mercado.

Del mismo modo, plantearon cuestiones como la velocidad máxima a la que pueden abrirse y cerrarse los techos de los descapotables o las pruebas sobre colisiones, poniendo en común su experiencia para mejorar los test de seguridad. Sin embargo, la Comisión no tiene elementos para considerar que estas discusiones vayan contra las normas de Competencia, que sí permiten cooperar para mejorar la calidad.

La industria del automóvil alemana ha estado bajo el punto de mira desde que en septiembre 2015 estalló el escándalo de manipulación de los test de emisiones nocivas por parte de Volkswagen -que ya ha tenido que asumir multas superiores a los 20.000 millones de euros en Estados Unidos. Desde entonces, la sombra de la sospecha se ha ido extendiendo al resto del sector en Alemania e incluso a otras marcas internacionales como Renault, Fiat Chrysler, Mitsubishi o Nissan.