Economía

Trump y China propinan nuevos golpes al comercio con 260.000 millones en aranceles

China responde con tarifas valoradas en 60.000 millones de dólares a las nuevas barreras de 200.000 millones anunciadas en la noche del lunes por Estados Unidos

logo
Trump y China propinan nuevos golpes al comercio con 260.000 millones en aranceles
Trump y China propinan un nuevo golpe al comercio con aranceles de 260.000 millones.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. EFE

Resumen:

Las expectativas generadas por la invitación al diálogo de la Administración estadounidense al Gobierno chino han saltado por los aires con la nueva ofensiva del presidente Donald Trump.

El presidente estadounidense ordenó en la noche de este lunes la imposición de aranceles del 10% por valor de 200.000 millones de dólares a productos chinos a partir del próximo 24 de septiembre.

China replicaba este martes al ataque de Trump con el anuncio de una nueva tanda de gravámenes a bienes estadounidenses -unos 4.000 productos-, cuyo valor asciende a 60.000 millones de dólares

Las opciones de una próxima paz comercial entre Estados Unidos y China vuelven a resquebrajarse. Las expectativas generadas por la invitación al diálogo de la Administración estadounidense al Gobierno chino han saltado por los aires con la nueva ofensiva del presidente Donald Trump.

El presidente estadounidense ordenó en la noche de este lunes la imposición de aranceles del 10% por valor de 200.000 millones de dólares (171.000 millones de euros) a productos chinos a partir del próximo 24 de septiembre.

Se trata del segundo paquete de gravámenes que Trump pone en marcha contra el gigante asiático, después de un primero de 50.000 millones que entró en vigor en junio y al que China respondió con idéntica medida. En esta ocasión, los productos chinos afectados serán más de 5.000, entre los que se incluyen bolsos, arroz o prendas textiles, y se les aplicarán gravámenes del 10%, que podrían subirse hasta el 25% a partir de enero si ambos países no alcanzan un acuerdo.

La decisión de Trump rompe las expectativas generadas por la nueva invitación al diálogo a China

Trump amenazó al gobierno chino con implementar una nueva oleada de tarifas si China respondía a este último movimiento. “Si China toma represalias contra nuestros agricultores u otras industrias, inmediatamente iniciaremos la tercera fase, que consiste en aranceles de aproximadamente 267.000 millones (de dólares) en importaciones adicionales”, señaló.

Pero estas advertencias no han frenado al Ejecutivo de Xi Jinping, que este mismo martes replicaba al ataque de Trump con el anuncio de una nueva tanda de gravámenes a bienes estadounidenses -unos 4.000 productos-, cuyo valor asciende a 60.000 millones de dólares (unos 51.400 millones de euros).

“Estamos profundamente apesadumbrados”, afirmó este martes el Ministerio de Comercio del país asiático, que manifestó su esperanza de que “EEUU reconozca las consecuencias dañinas de su acción y rectifique a tiempo con medidas convincentes”.

Tras el anuncio de los nuevos aranceles impuestos por Washington, la Cámara de Comercio de EEUU en China (AmCham China) se mostró crítica, señalando que también perjudicarán a las firmas norteamericanas que operan en el gigante asiático. “Aunque el objetivo (de los aranceles) es presionar a la economía china, esto también causará sufrimiento a las compañías estadounidenses en este país, pues cerca de la mitad de los miembros de esta cámara han avisado de que la nueva ronda de tarifas va a tener un impacto muy negativo en sus negocios”, destacó AmCham China.

Las empresas estadounidenses advierten del daño que pueden sufrir por la guerra comercial entre ambos países

Con todo, los mercados reaccionaban a este nuevo intercambio de sanciones con aparente calma e incluso los principales índices de Wall Street mostraban claros avances a media sesión. Los inversores mostraban así su visión de que, pese a todos, este nuevo intercambio de aranceles ha sido menos rotundo de lo que se esperaba y deja abierta la puerta a un futuro entendimiento entre ambos gobiernos, aunque los expertos dudan de que China acepte reanudar las negociaciones a corto plazo.

Además, la exención aprobada por Washington a algunos productos clave para grandes compañías estadounidenses como Apple también ha sido recibido con optimismo por los inversores. El propio consejero delegado del fabricante de iPhone se declaraba este martes “optimista” respecto al fin de la guerra comercial que mantienen Estados Unidos y China. “El comercio es una de esas cosas en la que no hay un juego de suma cero; tú y yo podemos negociar algo y ganar los dos. Soy optimista respecto a que estos dos países resolverán el asunto y la vida continuará”, afirmó Cook en una entrevista para el programa ‘Good Morning America’, del canal ABC.