Economía

Hacienda ultima su golpe fiscal: grandes empresas, rentas altas, Airbnb o Uber, en la diana

Montero pone a las plataformas digitales de alojamiento y transporte en la diana de la 'Tasa Google'

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Hacienda ultima su golpe fiscal: grandes empresas, rentas altas, Airbnb o Uber, en la diana
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante su intervención en el Senado.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante su intervención en el Senado. Europa Press

Resumen:

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, va definiendo poco a poco el nuevo menú fiscal que incluirá en los Presupuestos de 2019, a la espera de poder presentarlo. De momento, el Gobierno remitirá el próximo 15 de octubre el Plan Presupuestario para el próximo año a Bruselas, en el que cabría esperar ya un cierto esfuerzo de concreción, dado que tanto al Comisión Europea como el Fondo Monetario Internacional (FMI) han demandado a España un Presupuesto creíble para reducir el déficit estructural pendiente.

Esta suerte de reforma fiscal persigue fundamentalmente aumentar los ingresos tributarios para reducir la diferencia de recaudación de ocho puntos del PIB que España mantiene respecto a la media de la UE y, al mismo tiempo, reequilibrar el esfuerzo fiscal de modo que paguen más las rentas altas, las grandes empresas y, ahora también, las plataformas digitales.

En esencia, la maniobra fiscal del Gobierno trataría de trasvasar rentas desde los contribuyentes más acomodados al Estado para revertirlas en forma de mejores servicios sociales y mayor protección social, entre la que se incluye la revalorización de las pensiones con el IPC, de momento en 2018 y 2019.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, va definiendo poco a poco el nuevo menú fiscal que incluirá en los Presupuestos de 2019, a la espera de poder presentarlo. De momento, el Gobierno remitirá el próximo 15 de octubre el Plan Presupuestario para el próximo año a Bruselas, en el que cabría esperar ya un cierto esfuerzo de concreción, dado que tanto al Comisión Europea como el Fondo Monetario Internacional (FMI) han demandado a España un Presupuesto creíble para reducir el déficit estructural pendiente.

Esta suerte de reforma fiscal persigue fundamentalmente aumentar los ingresos tributarios para reducir la diferencia de recaudación de ocho puntos del PIB que España mantiene respecto a la media de la UE y, al mismo tiempo, reequilibrar el esfuerzo fiscal de modo que paguen más las rentas altas, las grandes empresas y, ahora también, las plataformas digitales.

En esencia, la maniobra fiscal del Gobierno trataría de trasvasar rentas desde los contribuyentes más acomodados al Estado para revertirlas en forma de mejores servicios sociales y mayor protección social, entre la que se incluye la revalorización de las pensiones con el IPC, de momento en 2018 y 2019.

Los cambios se centrarán, tal y como ha concretado Montero en la Comisión de Hacienda del Senado a la espera del cierre definitivo de las negociaciones con los diferentes grupos políticos, en especial con Podemos, en el impuesto del IRPF de las rentas más altas, en el Impuesto de Sociedades y en la nueva tributación a soportar por las plataformas digitales.

Esos serán los ‘paganinis’, mientras que las únicas rebajas tributarias previstas beneficiarán únicamente a pymes y microempresas y a las mujeres, con un menor coste fiscal de los productos de higiene.

Subida del IRPF, también en el ahorro

La subida del IRPF a las rentas más altas está prácticamente cerrada. No afectará a rentas a partir de 120.000 euros al año, como perseguía Podemos. Fuentes de Hacienda aseguran que, dado que la intención inicial era no tocar el impuesto, finalmente se ha rechazado la idea de llegar hasta ese tramo de rentas.

Así es que lo más probable es que el ‘hachazo’ fiscal a las rentas más altas afectará a aquellas por encima de los 140.000 euros, con posibilidad de que finalmente el escalón se sitúe en los 150.000 euros. En estos momentos, Hacienda estudia elevar cuatro puntos el tipo marginal a partir de esas rentas, lo que podría elevar el máximo hasta el 52% en algunas comunidades autónomas (sumando el tramo estatal y el autonómico).

También está sobre la mesa introducir un tramo intermedio para hacer el impuesto más progresivo, que afectaría a rentas en un lugar intermedio entre los 60.000 y los 140.000 euros anuales, según informa Europa Press.

Otro de los extremos que están quedando despejados en los últimos días es que el Gobierno también tiene intención de incrementar el IRPF sobre las rentas del capital por encima de los 140.000 euros de rentas totales. Podemos quería elevar el tipo máximo que se paga actualmente del 23% hasta el 30%. Sin embargo, fuentes de Hacienda aclaran que la subida que se plantea no será tan fuerte.

Las empresas pagarán más por beneficios en el extranjero

No está tan claro cómo acabará el Gobierno de aplicar la subida fiscal a las grandes empresas. Hacienda sigue buscando una fórmula para que paguen un tipo de Sociedades mínimo del 15%, algo más del doble que el que pagan actualmente, pese a que el tipo nominal del impuesto es del 25%.

Según ha explicado la ministra este jueves,  el Gobierno está estudiando establecer un porcentaje “mínimo” de tributación por los dividendo que las empresas obtienen en otros países con los que existen convenios de doble imposición. Actualmente, existe una exención del 100%, por lo que se trataría de limitar ese porcentaje al 95%.

“Vamos a utilizar el mismo parámetro que Francia o Alemania, para que haya un porcentaje mínimo de doble imposición que tribute en el país de origen”, ha especificado Montoro en el Senado.

En cambio, el Gobierno estaría estudiando una rebaja del Impuesto de Sociedades para pymes con facturación hasta un millón de euros, con la idea de reducirlo del 25% al 23%.

Sigue en pie la ‘Tasa Tobin’

Por otro lado, aunque la ministra de Hacienda no ha hecho mención a ningún impuesto específico para la banca, fuentes de su departamento aseguran que no hay cambio al respecto. Es decir, que el impuesto finalista anunciado al inicio de la legislatura para pagar parte de las pensiones sigue en el cajón.

Sin embargo, el Ejecutivo sigue estudiando la puesta en marcha de la tasa sobre las transacciones financieras, conocida como ‘Tasa Tobin, en la dirección en la establecida en Francia, donde las transacciones tributan al 0,3% y las operaciones con derivados al 0,01%.

Hacer tributar a Airbnb o Uber

Por otro lado, Montero ha hablado en la Cámara Alta de “una nueva fiscalidad para el siglo XXI”. En este capítulo se ha referido a la conocida como tasa de los servicios tecnológicos o ‘Tasa Google’, que se está debatiendo en el ámbito europeo para, según parece que se va concretando, gravar a las plataformas digitales por los beneficios obtenidos en los lugares donde se produce el consumo, con un típico de alrededor del 3%.

Al respecto, Montero ha concretado algo más este jueves y ha adelantado que se va a estudiar “un tratamiento fiscal adecuado” para estas plataformas digitales, “sobre todo en los sectores alojamiento y del transporte”, lo que pone a firmas como Airbnb, Cabify Uber en la diana.

Según ha justificado, estas plataformas están generando en España “miles de millones” por los que no se están tributando, lo que genera “competencia desleal”.

Tanto la ‘Tasa Google’ como la tasa a las transacciones financieras, al requerir una Ley nueva, no se incluirá en la de Presupuestos Generales del Estado.

Fiscalidad verde

En materia de fiscalidad verde, el Gobierno ha dejado la cuestión en manos del Ministerio de Transición Ecológica. No obstante, Montero ha adelantado que los eventuales Presupuestos incluirán “algunas figuras fiscales” para dejar de primar los beneficios en la venta del diésel frente a la gasolina.

“En esa diferencia de tributación, progresiva, que vamos a tratar de alcanzar en los hidrocarburos que más contaminan, no vamos a afectar a los profesionales y autónomos que viven de la carretera”, ha añadido.

IVA femenino

Por último, el Ejecutivo planea reducir el IVA de los productos de higiene femenina, como compresas o tampones, del tipo reducido del 10% al superreducido del 4%.