Economía | Empresas

S&P resalta las fortalezas de El Corte Inglés para enfrentarse a Amazon y eBay

La agencia de calificación señala que El Corte Inglés está en una mejor posición competitiva que muchos de sus rivales en Reino Unido y Estados Unidos

logo
S&P resalta las fortalezas de El Corte Inglés para enfrentarse a Amazon y eBay
S&P resalta las fortalezas de El Corte Inglés para enfrentarse a Amazon y eBay.

Centro comercial de El Corte Inglés en Castellón.

Resumen:

S&P considera que El Corte Inglés cuenta con una serie de fortalezas que le permiten encarar con cierta seguridad el desafío de los nuevos competidores online, como Amazon o eBay.

La agencia señala que el grupo de distribución es un referente en el mercado español, muy por encima de lo que los son sus rivales en EEUU y Reino Unido, y que eso le otorga un fuerte poder de atracción sobre los proveedores.

La extensión de su red de tiendas y su fortaleza logística le sitúa en una posición ventajosa a la hora de abordar el traslado hacia las ventas online.

El notable uso de servicios de financiación al cliente y su programa de fidelización le dan acceso a una información crucial sobre los intereses de sus clientes que puede resultar muy útil en sus estrategias comerciales.

El Corte Inglés enfrenta notables desafíos. Las distintas agencias de rating lo han dejado claro en las últimas semanas, al asignarle una calificación por debajo del grado de inversión. Las secuelas de la crisis han dejado a un grupo lastrado por una elevada deuda y unos márgenes de rentabilidad muy castigados, ante los que su escasa diversificación ofrece una limitada capacidad de mejora.

En ese escenario, la irrupción de los gigantes del comercio online amenaza con convertirse en el golpe que acabe por destronar a la enseña que, durante décadas, ha sido el principal referente de la distribución comercial en España. Pero lo cierto es que El Corte Inglés cuenta con suficientes ventajas competitivas para enfrentarse a ese desafío. Así lo defienden los analistas de S&P en una nota emitida para explicar su visión de la compañía de la compañía que dirige Nuño de la Rosa después de haberle otorgado rating por primera vez.

La firma observa, entre otras cuestiones, que “la infraestructura de la cadena de suministro de El Corte Inglés, las propiedades inmobiliarias y la red logística nacional también le otorgan una ventaja competitiva, en particular contra otros jugadores online puros, como Amazon, Vente-Privee o eBay”. Los analistas de S&P resaltan, por ejemplo, la iniciativa de El Corte Inglés para ofrecer entrega directa de pedidos a través de su app móvil en menos de dos horas.

Sus extensa red de centros comerciales y de logística le otorga una ventaja competitiva frente a las firmas de comercio online

S&P defiende que “la principal ventaja de El Corte Inglés es que, a diferencia de sus competidores en Reino Unido y los Estados Unidos, ha logrado una posición privilegiada en España como la mayor y única cadena de grandes almacenes, y una puerta de entrada para las firmas internacionales que buscan acceder al mercado español”. La agencia explica, en este sentido, que algunos de los mejores proveedores de El Corte Inglés pagan para estar bien ubicados dentro de sus tiendas.

El informe destaca la capacidad que tiene el gigante de la distribución en España para atraer nuevos clientes a través de su presencia en los medios y las redes sociales y que la nueva estrategia comercial del grupo, plasmada en un reciente acuerdo con Repsol, junto a la rápida expansión de sus ventas online, le permitirán “compensar mejor la volatilidad intrínseca de las ventas en tiendas de sus segmentos de moda, hogar, cultura y ocio”.

Otro punto fuerte de El Corte Inglés lo aporta su potente división de financiación, que gestiona en alianza con Banco Santander. “Este programa proporciona financiamiento por hasta 36 meses y financia más del 40% de las ventas minoristas del grupo, atrayendo la demanda adicional de los clientes que de otra manera no están dispuestos o no pueden costear ofertas de rango superior o productos electrónicos para el hogar y el consumidor más grandes y más caros. En promedio, los clientes que usan la propuesta de crédito también tienden a comprar con El Corte Inglés con mayor frecuencia y gastan más en todos los segmentos de El Corte Inglés que aquellos que no usan crédito privado”, indican en S&P.

Este programa de financiación y el extenso programa de fidelización a través de sus tarjetas del que dispone El Corte Inglés, “son una fuente importante de datos de clientes, lo que permite al grupo analizar los patrones de compra y aumentar la eficiencia de sus promociones a través del contacto directo con más de 11 millones de usuarios de tarjetas de crédito activas”, resaltan.

La división de financiación y las tarjetas de fidelización le permiten acceder a un volumen crucial de datos de clientes

Todo esto no evita que S&P considere que la creciente competencia es uno de los mayores riesgos a los que se enfrenta El Corte Inglés en el medio plazo, “no solo de los grandes jugadores tradicionales, sino también de los minoristas de valor en expansión y las nuevas plataformas de comercio electrónico, incluidas Inditex, Primark y Zalando en prendas de vestir; Carrefour, Mercadona y Dia en alimentos; Ikea en muebles para el hogar; Media Markt en bienes electrónicos de consumo; y Amazon en casi todo”.

Aún así, los analistas de S&P confían en que El Corte Inglés pueda mejorar sus cifras de negocio en los próximos meses, sacando provecho de la buena marcha de la economía española, de su amplia red de grandes almacenes y del alto potencial de crecimiento de su red logística, “que es crucial para el éxito del comercio electrónico a medida que aumenta la penetración de minoristas online en España”.

Una mejora que, des plasmarse, podría traducirse en mejoras en el rating que la agencia otorga a El Corte Inglés (BB, dos escalones por debajo del grado de inversión). “Para una mejora, el escenario incluye una mejora sostenida en la rentabilidad y la generación de efectivo, junto con un fuerte compromiso con la reducción de la deuda, respaldado por una política financiera consistente con un objetivo de reducción de apalancamiento”, señala S&P.