¿Con qué medir la temperatura de la actual situación urbanística en España? Por ejemplo, con el regreso de un megaproyecto urbanístico sobre tres millones de metros cuadrados en un municipio del alfoz de Valladolid, tierra de pinares y poco más. Se trata de la Ciudad del Bienestar y la Salud, un complejo descomunal de Metrovacesa para atraer a jubilados de países ricos de todo el mundo a la Meseta Norte (en vez de a Marbella o a Canarias) y para construir, cómo no, 1.500 viviendas. El reclamo: una inversión de 1.500 millones de euros para hospitales, residencias de ancianos, hogares del jubilado, etcétera.

¿Problemas? Demasiados: este especie de Jubilandia vallisoletano tiene informes en contra de Diputación, Junta de Castilla y León y del propio arquitecto municipal. Se asienta sobre los terrenos de un antiguo plan también impulsado por la promotora y anulado por todas las instancias judiciales. Y lo más importante: Metrovacesa tiene hasta el día 19 de octubre para que ese suelo no se convierta en rústico y pierda todo su valor.

Hay informes en contra de Diputación, Junta y del propio arquitecto municipal

Bienvenidos a Aldeamayor de San Martín, una ciudad dormitorio de Valladolid con 16 núcleos de población diseminados y más de mil viviendas empezadas y sin terminar por culpa de la crisis. “Ninguno de los informes desfavorables son vinculantes”, explicaba el pasado miércoles tranquilamente desde su despacho el alcalde Fernando De la Cal, del PSOE. “Los que sí son vinculantes los tenemos todos aprobados [como el de la Confederación Hidrográfica del Duero, tras varias subsanaciones] y solo dependemos de la Junta para sacar adelante la Ciudad de la Salud. Nos quedan nueve días”.

La decisión le corresponde a la Comisión Territorial de Medio Ambiente y Urbanismo de la Junta, a la cabeza de la cual está el hermano del ex ministro Trillo: Pablo Trillo Figueroa. La Corporación Local ha estallado con la salida de Toma La Palabra (IU), por lo que el proyecto solo cuenta con el respaldo de socialistas y del PP de un total de siete partidos en el pleno, sumando a la marca local de Podemos, Ciudadanos y otros independientes. ¿Cómo justifica el regidor que se construyan más viviendas con tantas inacabadas? “Porque habrá menos de 1.500 casas en vez de las 5.000 del antiguo plan, porque [el mantra de todo alcalde] generará miles de puestos de trabajo y porque permitirá conectar el casco histórico del municipio con Aldeamayor Golf, a cuatro kilómetros”.

Mil casas inacabadas

Aldeamayor Golf: sin quererlo, el regidor De la Cal ha mentado la bicha. Hace 20 años todo el mundo en España quería ser rico y Valladolid no era excepción, y así se proyectaron decenas de urbanizaciones en esta localidad, a 18 kilómetros de Pucela. Aldeamayor de San Martín tenía entonces poco más de 1.300 habitantes frente a 5.500 actualmente. Las emisoras locales y las constructoras se lanzaron a promocionar chalets de nueva construcción con jardín individual. Y brotaron urbanizaciones como si de la Costa del Sol se tratara: El Soto, La Lanchuela, los Aljibes, el Otero… y sobre todo Aldeamayor Golf. Gobernado por el PP mayoría tras mayoría absoluta durante 20 años, el pueblo vio multiplicar su población por cuatro en pocos años. Eran los años del boom. Pero estalló la crisis y el Golf pronto se convirtió en un erial con casas unifamiliares y esqueletos a medio construir, sin apenas servicios. Ahí siguen.

Esqueletos de viviendas inacabadas de Metrovacesa en Aldeamayor Golf, una urbanización que sufrió la crisis.

Esqueletos de viviendas inacabadas de Metrovacesa en Aldeamayor Golf, una urbanización que sufrió la crisis.

Las urbanizaciones fantasma o las proyecciones -fallidas o no- para disparar el número de habitantes en zonas donde el verdadero problema reside en la despoblación no son exclusivas de la periferia vallisoletana: se dan por toda Castilla y León. Por eso la Junta en 2014 decidió aprobar una ley para devolver una cantidad de suelo urbanizable equivalente a media Ibiza a su antiguo uso agrícola y forestal. Más de 260 millones de metros cuadrados (26.000 hectáreas) se verán afectados por la medida, que se hace efectiva el inminente 19 de octubre. Entre ellos las 300 hectáreas de Metrovacesa. “Lo que quiere la empresa es no contabilizar como suelo rústico en su balance sus propiedades en Aldeamayor”, deplora Javier Gutiérrez, de Ecologistas en Acción.

“Se construya o no”, añade Gutiérrez, “no es lo mismo para Metrovacesa tener suelo rústico sin valor que la expectativa de un plan con miles de viviendas y una gran residencia de ancianos con el visto bueno de un consistorio”. En su opinión, se trata de un “urbanismo absurdo”.

Metrovacesa no quiere contabilizar en su balance ese suelo como rústico, porque no tiene valor”

Desde 2016, la constructora -controlada por Banco Santander y BBVA- maniobra para dar salida a un nuevo plan, en connivencia con el ayuntamiento. Primero (2009) lo intentó con Camino de Santa María en el mismo terreno, un plan de 5.000 viviendas que fue anulado por el TSJ de Castilla y León en 2014 y después por el Tribunal Supremo a tenor de una denuncia de Ecologistas. Y en 2016 la firma presentó la Ciudad del Bienestar y la Salud, con la promesa de invertir 2.000 millones y generar 17.000 puestos de trabajo. Antes del verano los trámites se aceleraron en el ayuntamiento aldeamayorense hasta la aprobación definitiva del plan, el pasado julio.

El ex alcalde, en contra

De 2011 a 2015 gobernó otro regidor del PSOE, Bernardo Sanz, quien rechaza el proyecto.”Es una barbaridad”, relata el ex alcalde, que está enfrentado con el actual pese a compartir partido y agrupación. “Primero, porque tenemos espacio urbanizable que no se edifica ni a tiros; segundo, porque no se pueden asegurar los suministros básicos; tercero, porque las carreteras donde se proyecta el complejo son de cuarta división. ¿Por dónde van a salir los supuestamente miles coches, por Pedrajas? ¿Por Tudela?”. Bernardo Sanz indica que durante la anterior legislatura a Metrovacesa ni se le ocurrió llamarle. “Supongo que conocerían mi respuesta de antemano”.

Plaza Mayor de Aldeamayor, con la soberbia Iglesia de San Martín de Tours a la izquierda.

Plaza Mayor de Aldeamayor, con la soberbia Iglesia de San Martín de Tours a la izquierda.

Todo el mundo está nervioso. Este medio ha contactado con la Junta de Castilla y León, que no ha querido hacer declaraciones a través de la Consejería de Fomento. Tampoco el PSOE de Castilla y León, cuya opinión sobre el megacomplejo se desconoce. El alcalde De la Cal acude a todas las reuniones con técnicos y directivos de Metrovacesa, denuncian sus detractores. Y el concejal de Urbanismo de IU acaba de romper el Gobierno municipal. “En mis más de tres años como responsable de Urbanismo no he tenido ni una reunión con Metrovacesa. Pedí al alcalde que lo reconociera en el Pleno, y el secretario municipal no quiso anotarlo en el acta”, relata en una cafetería de Valladolid Antonio Lambás, edil de IU. “Tuve que enviarle un escrito para que lo incluyera”.

El ex concejal de Urbanismo (IU) ha roto el Gobierno. “Nunca me reuní con Metrovacesa”

Para rematar la papeleta que tiene el delegado territorial de la Junta, Pablo Trillo Figueroa, otros dos nubarrones planean sobre el Centro del Bienestar y la Salud. Primero, la existencia de familiares de varios concejales con propiedades en el suelo afectado, entre ellos el alcalde. Ecologistas en Acción ha denunciado al ayuntamiento ante la Fiscalía por prevaricación, pero el secretario ha exonerado en un informe a los ediles que no se han abstenido en la votación, asegurando que la “participación de los familiares en cuanto se refiere a la propiedades es insignificante en términos porcentuales” y que no “se aprecia un interés particular predominante tan fuerte” que “condicione la toma de decisiones”. Por si acaso, una de las concejales no adscritas, Ana Belén Blanco, ha abandonado el hemiciclo cada vez que hubo votaciones relativas al CBS.

Denuncia ante la Fiscalía

El segundo nubarrón está en la existencia de tres informes negativos. El del arquitecto municipal, que choca con el del secretario; el muy reciente de la Dirección General de Urbanismo de la Junta el pasado 18 de septiembre, según el cual la Ciudad de la Salud de Metrovacesa “resulta difícil de creer”; y el que el 21 de marzo de 2017 firmó el jefe de sección de Urbanismo de la Diputación, revelado por el medio Último Cero. Este último es un documento demoledor que se refiere al CBS como una “ciudad fantástica” sin “interés público”.

Hoy todo el mundo tiene prisa en Valladolid. Hasta el punto que una de las reuniones de la Comisión Territorial de Medio Ambiente y Urbanismo, presidida por Pablo Trillo, tuvo que anularse por defecto de forma en la convocatoria. IU-Toma La Palabra ha dicho que prepara otra denuncia ante la Fiscalía. La cultura del pelotazo ha regresado.