Economía | Empresas | Transporte

Furor del patinete eléctrico en Madrid: 12 empresas desembarcan en el ayuntamiento

Una docena de firmas se reúnen este viernes con el consistorio para perfilar el modo en el que operan en la capital

logo
Furor del patinete eléctrico en Madrid: 12 empresas desembarcan en el ayuntamiento
Varios usuarios de patinetes 'sharing' en el centro de Madrid.

Varios usuarios de patinetes 'sharing' en el centro de Madrid.

Resumen:

Cualquiera puede verlo: el patinete eléctrico ya forma parte del transporte madrileño. Al menos en el interior de la M-30 y por sus lindes, como Madrid Río. El desembarco de Lime -participada por Uber y Google mayoritariamente- en pleno mes de agosto y sin avisar al Ayuntamiento de Madrid aprovechando un “vacío legal” (en palabras de una portavoz municipal) ha insuflado ánimos a muchas otras firmas, más pequeñas que las dos multinacionales.

Todas quieren imitar a Lime y disponer sus patinetes por toda la capital, y que este vehículo sea desbloqueado vía app, con el teléfono móvil.

Ante semejante avalancha, este viernes 19 de octubre está prevista una reunión entre una docena de empresas y el ayuntamiento que gobierna Ahora Madrid. Así lo confirman a este medio hasta cuatro de estas compañías.

El área de Movilidad del Consistorio que lidera la alcaldesa Manuela Carmena corrobora esta información. “Parecía que el ayuntamiento iba a legislar prohibiendo los patinetes“, resalta Salvador Riestra, de Rideconga, una empresa española que estará presente el viernes. “Pero al final se han dado cuenta de que la realidad iba por otro lado y Madrid es una de las capitales mundiales del sharing. Los patinetes podrán circular por el 85% de las calles”, celebra.

La lista de interesadas es larga: Koko, Eskay, Goldseries, Tier, Bird, Wind, Voi Technology… Van desde México a Suecia pasando por Estados Unidos. “Estamos en París, Toulouse, San Diego, Lisboa próximamente…”, relata Gerard Sellarès, de Wind.

Según fuentes del ayuntamiento, la reunión del viernes será “informativa” y ninguna de las empresas podrá operar sin previa autorización. “Las empresas que deseen operar deberán pedir autorización y para concederlas se tendrán en cuenta las obligaciones que marca la ordenanza”, aunque algunas de estas aplicaciones destacan “la importancia que le dan desde el ayuntamiento a esta regulación”.

Lime nos hizo un favor desembarcando en Madrid como elefante en cacharerría”, confiesa un promotor

La ordenanza sobre movilidad urbana ha sido aprobada en el Pleno -con los votos en contra de PP y Ciudadanos- pero aún no ha entrado en vigor. A grandes rasgos, los patinetes eléctricos podrán ir a calles limitadas a 30 kilómetros por hora (que serán todas las de un solo carril por sentido cuando dicha norma se promulgue) y, según el texto, por “carriles bici, aceras-bici, sendas ciclables, pistas-bici y ciclocalles”. No podrán ir por el carril Bus-Taxi-Moto ni por avenidas o calles con dos o más carriles por sentido. Están prohibidas las aceras.

“Respecto a las empresas que ya están aquí”, continúan en Movilidad, área que dirige la delegada Inés Sabanés, “se les enviará un requerimiento para que legalicen su situación en un tiempo determinado”. “La verdad es que Lime nos hizo un favor desembarcando en Madrid como elefante en cacharrería”, confiesa uno de los empresarios interesados.

Proyecto piloto

Hay muchas cosas que tratar este viernes. Por ejemplo, el área de operaciones de las firmas. “Nos han hablado de un proyecto piloto que nos tienen aún que concretar. No sabemos si vamos a funcionar repartidas en distritos, o si por el contrario todas las empresas vamos a concentrarnos en una o varias áreas”, indica otro promotor.

Esta idea, sin embargo, no es del gusto de todos los implicados. “Madrid es suficientemente grande para todos, y debería existir una competencia sana. No hemos considerado la posibilidad de llegar a ningún tipo de acuerdo”, destacan en Koko.

Madrid es perfecta: tiene cuestas y está entre las más pobladas de Europa”, dicen en Wind

El modelo que utilizan los patinetes eléctricos clava el de Car2Go, el coche eléctrico compartido: con el teléfono móvil el usuario se acerca a uno de estos vehículos y lo desbloquea. El cobro se realiza a través de la aplicación por vía telemática. “La densidad es muy importante. No es lo mismo tener un patinete a dos minutos a pie que a cinco para un trayecto de 10 minutos”.

Tampoco es lo mismo que existan 20 apps con 100 bicis cada una que dos aplicaciones móviles con 1.000 patinetes, añaden las compañías. De hecho, se discuten dos modelos: el de las alianzas empresariales o el de los agregadores, que vienen a ser mapas que ubican estos vehículos en Madrid para después desbloquearlos y utilizarlos con tarifas distintas.

Nacionales y extranjeras

“¿Que por qué Madrid? ¡Porque Madrid es perfecta!”, afirma Sellarès, de Wind. “No es llana, tiene cuestas que se sortean bien con el patinete. Y está entre las tres ciudades más pobladas de Europa. Y tiene servicios complementarios que nosotros no vemos que sean rivales del patinete compartido, como BiciMad, Metro o Cercanías”. Otras voces del sector privado señalan que de momento todas las experiencias conocidas a nivel internacional revelan que el sistema de compartir patinetes funciona de manera muy positiva.

Hay más problemas que están por venir con los Vehículos de Movilidad Urbana (VMU), como así se conocen en la terminología que maneja Cibeles. Están los problemas de espacio urbano, cada vez más ocupados por vehículos como los VTC u otros modelos compartidos. O el del uso de datos. ·Con los datos que extraen plataformas como Lime”, reprueba el escritor y periodista Ekaitz Cancela, “el ayuntamiento puede provocar que las grandes corporaciones tengan mejores datos que el propio Consistorio sobre movilidad. Datos que antes eran públicos. Un ejemplo: en Lime están Uber y Alphabet y han invertido 335 millones de euros”, deplora Cancela.

“Estaremos en Madrid antes del final de este año, seguro”, ha explicado a este diario Oriana Circelli, una de las responsables de Koko. Esta aplicación, que también estará en la reunión de este viernes, espera “que Movilidad marque la pauta” y destaca que el consistorio madrileño “está siendo bastante receptivo, aunque todavía falta mucho en la regulación”.