Repsol obtuvo un beneficio neto de 2.171 millones de euros en los primeros nueve meses del año, un 37,1 % más que en el mismo periodo del año anterior, gracias a los mayores precios del crudo y pese a los menores precios del gas.

El resultado que ha comunicado hoy la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) es el mejor que ha tenido Repsol en el periodo enero-septiembre en los últimos diez años, informa Efe.

El beneficio neto ajustado, el que mide la marcha de los negocios, se situó en 1.720 millones de euros, un 11,5 % superior al que tuvo entre enero y septiembre de 2017, mientras que el resultado bruto de explotación (ebitda) fue de 5.833 millones de euros, un 23,7 % más.

La compañía ha atribuido el resultado a su modelo de negocio integrado y a las medidas de eficiencia y creación de valor implantadas, dentro de un periodo que estuvo marcado por mayores precios del crudo (con el Brent cotizando a una media un 39 % más alta que en el mismo periodo de 2017) y los menores precios del gas (con un descenso del 8 % en la cotización media del Henry Hub, índice de referencia para el gas).

Aumento de la producción

Repsol incrementó su producción de hidrocarburos un 3,7 % en los nueve primeros meses del año, hasta los 713.000 barriles equivalentes de petróleo al día, apoyada en la puesta en marcha de proyectos en Trinidad y Tobago, el Reino Unido, Argelia, Perú y Malasia.

Por áreas de negocio, el beneficio neto ajustado de la actividad de “upstream” (exploración y producción) se ha duplicado, al alcanzar los 1.015 millones de euros, un 108,4 % más.

En el área de “downstream” (refino y comercialización), el resultado neto ajustado cayó un 23,3 %, hasta los 1.098 millones de euros, afectado por la debilidad del dólar frente al euro, un entorno internacional más complejo y a las paradas de mantenimiento en algunas instalaciones industriales.

La deuda neta de Repsol se redujo un 63 % en los nueve primeros meses del año respecto al cierre del ejercicio de 2017, hasta situarse en 2.304 millones de euros, una reducción que se eleva al 67 % si se compara con la que había al finalizar septiembre del año pasado.

Cambios en el consejo

Repsol ha decidido reducir el número de miembros de su consejo de administración de 16 a 15 tras la salida de su accionariado de CaixaBank, que se ha desprendido de su participación del 9,36 % en la petrolera y que ocupaba dos asientos en su máximo órgano de decisión.

La entidad financiera estaba representada en el consejo de administración de Repsol por su presidente, Jordi Gual, y su consejero delegado, Gonzalo Cortázar.

Ambos ejecutivos presentaron su renuncia al cargo después de que CaixaBank anunciara en septiembre su decisión de salir de Repsol en dos fases, una mediante la liquidación anticipada de los dos contratos de permuta de renta variable existentes (equity swap) representativos del 4,61 % y otra mediante la venta en el mercado del 4,75 %.

En su reunión del martes, el consejo de administración de Repsol aprobó, previa propuesta de la Comisión de Nombramientos, la elección por cooptación de Henri Philippe Reichstul como consejero externo y miembro de su Comisión Delegada.

Asimismo, acordó proponer a la próxima Junta General Ordinaria de accionistas la reelección de Antonio Brufau como presidente y de Josu Jon Imaz como consejero delegado, en ambos casos por el plazo estatutario de cuatro años.

También someterá a la aprobación por parte de los accionistas la decisión de reducir de 16 a 15 el número de asientos en el consejo de administración.