José Antonio Álvarez, consejero delegado de Santander, ha señalado que el cambio de criterio por parte del Tribunal Supremo en cuanto al sujeto pasivo que abona el impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD) en las hipotecas -antes era el cliente y ahora el banco- supone un riesgo para el mercado hipotecario. Reclama, ante todo, seguridad jurídica.

“Me gustaría tener un marco claro y seguro. Espero que a partir del lunes todos sepamos a qué atenernos: la Administración, los clientes, los bancos y el propio sistema judicial”, ha señalado. “Pero no veo ninguna razón para la retroactividad. Nosotros no hemos cobrado ese impuesto y sólo hemos cumplido la ley”, ha asegurado durante la presentación de resultados del tercer trimestre.

Lo que sí es una realidad para el ejecutivo es que “a futuro, si se falla que el sujeto pasivo del impuesto sean los bancos, se acatará la ley, pero se encarecerá el coste de las hipotecas para los bancos”. En este sentido advierte: “Tendremos un mayor coste para dar hipotecas y las dinámicas comerciales marcarán qué parte se traslada al cliente. Cuando se presta a 25 años no se puede estar sujeto a cambios. Cuando hay riesgos se traslada a la capacidad de hacer negocio en volumen y precio”.  Y en función del riesgo, ha añadido, “pondremos el precio que consideremos como hacemos con otros contratos”.

El hasta ahora número dos del banco, que en los próximos meses asumirá el cargo de presidente de Santander España, tras el nombramiento de Andrea Orcel como consejero delegado, recuerda que “las hipotecas en España son las más baratas de Europa”, por lo que “no creo que haya mucho que arreglar en el mercado hipotecario”. Y añade a este respecto: “Me gustaría que la ley hipotecaria se apruebe cuanto antes”.

Cambio en la cúpula, misma estrategia

El consejero delegado de Santander ha asegurado que el cambio de consejero delegado no responde a un cambio en la estrategia de la entidad. Santander “seguirá siendo un icono de la banca mundial” en los próximos años y mostrará “buenos resultados” en los próximos test de estrés que se publicarán este viernes.

“Si se fuera a hacer un cambio de estrategia yo hubiera salido del banco”, ha argumentado Álvarez, quien a partir del 1 de enero de 2019 asumirá el cargo de presidente ejecutivo de Santander España y vicepresidente del grupo Santander, dejando paso a Andrea Orcel como nuevo consejero delegado de la entidad.

Álvarez se ha mostrado “satisfecho” en cuanto a su gestión como consejero delegado y ha asegurado que seguirá trabajando con menos dedicación a los temas del día a día, pero más a aquellos de carácter estratégico. “Es una posición diferente y estoy encantado de cambiar de posición, llevo muchos años en el día a día”, ha explicado.

Respecto a la puja por hacerse con su Ciudad Financiera, el consejero delegado ha confirmado que la entidad ha presentado una oferta y que comprará en función del precio. “Tenemos un derecho de tanteo sobre la sede, a un cierto precio la compraremos y a otro precio no la compraremos”, se ha limitado a apuntar.