La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha explicado este miércoles en el Congreso que el pasado mes de agosto rechazó comprar armas fabricadas por la empresa que el ex ministro Pedro Morenés, al frente de Defensa de 2011 a 2015, dirigió justo antes de recalar en el Ministerio. Había un contrato previo, ha explicado la ministra, que Defensa rechaza tramitar ahora.

 

Se trata de un tipo de misil que debía incorporarse a las nuevas fragatas F-110, y Robles ha optado por el modelo que ya llevan incorporados los anteriores buques y rechazando la opción de encargar el sistema a la multinacional MBDA, que Morenés dirigió en 2010 y 2011. La antecesora de Robles, María Dolores de Cospedal, había contratado por 9,5 millones de euros un estudio de viabilidad para cerrar la transacción con MBDA.

Para la diputada de En Marea Yolanda Díaz, el caso de las fragatas F-110 es un caso de “corrupción de Estado” y por eso ha urgido a la ministra a llevar el caso a la Fiscalía Anticorrupción. “Tienen una gran oportunidad, depuren responsabilidades y no se comporten como el PP”, ha emplazado.

“Corrupción de Estado”

Robles ha asegurado en el Pleno del Congreso que las futuras fragatas F-110 son “imprescindibles” para la Armada española, por lo que hace tres meses tomó una decisión sobre el misil que debía llevar incorporada para impulsar el inicio de su construcción en los astilleros de Navantia en Ferrol.

Según ha explicado la ministra, sobre la mesa había dos opciones: el misil ESSM que ya está incorporado en las fragatas F100 o un nuevo sistema de la empresa MBDA. “Como había dificultades para definir el sistema que se integraba mejor en las fragatas, se contrató en diciembre de 2017 con MBDA un programa de 9,5 millones de euros”, ha revelado.