La empresa española Talgo ha anunciado este miércoles que abrirá una nueva factoría de construcción de trenes en la región de Fife (este de Escocia), que supondrá la creación de más de 1.000 empleos.

Debido a sus buenas conexiones por mar, ferrocarril y carretera y la disponibilidad de trabajadores cualificados, Talgo ha elegido las antiguas instalaciones de la estación eléctrica de la compañía Longannet para su nueva base en Escocia.

La construcción de la fábrica durará dieciocho meses, y ya están en marcha los trabajos de demolición de la antigua central eléctrica, que permanecía cerrada desde 2016, cuando se puso fin a la producción de energía a partir del carbón.

Talgo planea construir una gama de trenes con materiales del Reino Unido y está en pugna por un contrato para construir la llamada línea HS2, que está previsto que una el norte de Inglaterra con Londres en 2026.

La decisión de la compañía española traerá de vuelta el sector de la fabricación de trenes a Escocia por primera vez en más de 30 años.

El presidente de Talgo, Carlos de Palacio, dijo que el proyecto ha supuesto un «reto» para la empresa por la dificultad de tomar una decisión sobre dónde ubicar la factoría.

«El objetivo de Talgo es establecer una verdadera manufacturera en el Reino Unido, en lugar de ensamblar piezas hechas en otros lugares. Esto será un esfuerzo de equipo, que requerirá lo mejor de los británicos», apuntó.

La compañía establecerá además un centro de innovación en Chesterfield, en la región inglesa de Derbyshire, que reunirá a los proveedores que Talgo tendrá en el país.