El próximo 11 de diciembre Nuria Oliver (Alicante, 1970) entrará en la Real Academia de Ingeniería, una institución creada en el año 1994. Será la cuarta mujer en un salón en el que hay 60 asientos, y será la única experta en temas tecnológicos. Oliver es una de las voces más reputadas de la Inteligencia Artificial no sólo en España, sino en todo el mundo. Doctorada en el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT por su siglas en inglés), estará el próximo viernes en el I Congreso de Inteligencia Artificial que organizan El Independiente y la Diputación de Alicante.

Pregunta.- ¿Cómo de importantes son este tipo de eventos para concienciar e informar sobre Inteligencia Artificial?

Respuesta.- Que se hayan agotado las butacas refleja el interés que hay con este tema. Es un área en el que el ciudadano medio tiene todavía un grado de conocimiento bajo, aunque en el ámbito académico sí que se haya avanzado bastante. Pese a ello, los eventos como éste, destinado a todos los públicos, son muy importantes.

P.- ¿Qué supone para usted la entrada en una institución como la Real Academia de Ingeniería?

R.- Quieren renovarse y dar la oportunidad a gente nueva. En las reales academias la propiedad de un asiento es de por vida, por mucho que ahora se estén creando figuras para darle más rotación a los sillones. En cualquier caso, estoy deseando poder hablar de Inteligencia Artificial en un lugar así. Como curiosidad le diré que me ha tocado el asiento número uno.

P.- Su ingreso en una institución de este nivel seguro que ayuda a que se hable más y mejor de Inteligencia Artificial. ¿Cree que somos conscientes de la importancia que tiene esta tecnología en nuestro día a día?

R.- No lo somos. Desde que nos levantamos por la mañana hasta que nos acostamos estamos interaccionando con ella. Hace poco hice un pequeño experimento bajando a la calle y preguntando a la gente qué es lo primero que se les viene a la cabeza cuando les dices Inteligencia Artificial. La respuesta más habitual fue que unos robots de Japón iban a venir a quitarnos el trabajo. Y no, no es eso.

La Inteligencia Artificial es un motor muy importante de esta era, es como la electricidad en la Segunda Revolución Industrial”

P.- ¿Cómo lo podemos desmitificar?

R.- Hay que concienciar de que la Inteligencia Artificial no son robots. Es, por mencionar algo muy cercano, parte integral de los teléfonos móviles que todos llevamos encima. La Inteligencia Artificial no te va a quitar el trabajo, te va a decir qué película vas a ver hoy. Te va a decir qué canción saldrá la siguiente en una lista aleatoria de reproducción y te va a decir cuál es la serie que vas a ver esta noche. La gran mayoría de los sistemas que generan valor están basados en software que está detrás de la tecnología de los gigantes como Apple, Amazon o Netflix. Le podemos hablar a Siri o al asistente de Google, y eso es Inteligencia Artificial.

P.- Estamos rodeados de esta tecnología, casi sin darnos cuenta.

R.- Claro. La Inteligencia Artificial es un motor muy importante de esta era, es como la electricidad en la Segunda Revolución Industrial, pero con una capacidad de llegar a todas partes todavía mayor. La capacidad para impactar cualquier ámbito es muy importante, porque gran parte de las decisiones que tomamos a lo largo del día están moduladas por algoritmos. De ellos depende qué publicaciones vamos a leer en redes sociales o qué aparecerá primero al hacer una búsqueda por internet.

P.- En algunas ocasiones ha comentado que el smartphone está condenado a desaparecer y que la Inteligencia Artificial se lo llevará por delante.

R.- No tiene ningún sentido pensar que vamos a seguir evolucionando a nivel tecnológico y que el móvil se va a perpetuar en el tiempo tal y como es ahora. Es un tipo de dispositivo que tiene muchas cosas negativas. Por ejemplo, a nivel gestual es muy malo porque debemos bajar la cabeza para mirarlo y nos obliga a apartar la vista de lo que nos rodea. Los avances lo transformarán y estamos encaminados hacia los wearables o los dispositivos implantados directamente bajo la piel o en el propio cuerpo. Es algo que ya se está dando.

Los avances transformarán en el móvil y estamos encaminados hacia los dispositivos implantados directamente bajo la piel o en el propio cuerpo”

P.- Esos avances también tienen sus riesgos. ¿Somos conscientes de las cosas negativas que van a traer estos nuevos modos de relacionarnos con la tecnología?

R.- No lo somos, no. Estamos distraídos por la propia Inteligencia Artificial como para percibirlos, además de que existe una importante falta de conocimiento sobre ello. Esta es una tecnología muy transversal y muy inmediata, y los retos que genera tienen que ver sobre todo con eso. La Inteligencia Artificial es capaz de generar un algoritmo que, en unos segundos, pueden utilizar cientos de millones de personas en todo el mundo. Eso tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Hay escenarios en los que el impacto es realmente peligroso.

P.- ¿Qué podemos hacer para reducir esos riesgos?

R.- Es un debate que está surgiendo en las instituciones ahora, el de implantar una legislación o establecer un modelo ético. La propia Unión Europea ya tiene un grupo de expertos que está trabajando en un documento que contemple la parte ética, pero también la parte tecnológica en cuanto a inversiones necesarias para mantenernos competitivos. También el próximo día 5 de diciembre, según las previsiones, se publicará un estudio de la Comisión Europea que habla de Inteligencia Artificial.

P.- ¿Cómo de importante es, además de la intervención de los poderes legislativos, la educación de los jóvenes para concienciarles de esas vertiente más negativa de la tecnología?

R.- Es muy importante y no estamos haciéndolo bien. La educación, tanto la reglada como la no reglada, son decisivas. Debería existir una asignatura obligatoria de pensamiento computacional en la que se hablara de programación, de algoritmos o de sistemas de redes. Es algo básico para el mundo digital, que es en el que vivimos. Además de eso, deberíamos desarrollar la creatividad y la inteligencia social y emocional, algo que no estamos cultivando lo suficiente. Los jóvenes que están empezando, o que van a empezar, sus estudios deben tener claro que el concepto de hacer una carrera y amortizar el conocimiento toda la vida está ya obsoleto.

Deberíamos desarrollar la creatividad y la inteligencia social y emocional, algo que no estamos cultivando lo suficiente”

P.- Precisamente la educación se antoja vital para afrontar el cambio que se va a producir en el mercado laboral.

R.- Sí, habrá cambios. Habrá trabajos que desaparecerán, como ha ocurrido toda la vida, solo que lo harán a mayor escala y más rápido. Pero también surgirán nuevos. Los jóvenes tendrán que estudiar y seguir formándose toda la vida porque tendrán varias carreras profesionales durante su vida, algo para lo que deberán prepararse a nivel emocional. A los seres humanos nos cuesta cambiar, no es fácil de gestionar. Por eso hay que reforzar habilidades como la inteligencia emocional.

P.- ¿Cuál es la respuesta al mito de que los robots nos quitarán el trabajo?

R.- El tema no es que nos quiten el trabajo, que no lo van a hacer. Y mucho menos los robots. Lo que sí va a cambiar es la automatización de profesiones, sobre todo las de gestión de datos. El mayor impacto para el actual mercado laboral no es el de los robots físicos, sino el de los algoritmos que son capaces de gestionar más datos que todos los humanos juntos. En muchos casos deberá ser, además, una relación sinérgica, pues los humanos somos mejores en otros ámbitos. Deberemos trabajar juntos.

P.- ¿Realmente se destruirán puestos de trabajo?

R.- Al contrario. La gran mayoría de firmas de análisis y de expertos dicen que la creación será superior a la destrucción, por lo que al final habrá una creación neta de empleo. La gran pregunta es: ¿Estamos preparándonos para esos nuevos puestos y para caminar mano a mano con la Inteligencia Artificial? La respuesta es no, y eso hay que cambiarlo. Para ello el pilar fundamental es la educación.

P.- ¿Cómo se está trabajando desde el Comité de Sabios con nueve expertos -con mayoría femenina por cinco a cuatro- desde el año 2017?

R.- Pues estábamos realizando un libro bastante completo en todos los ámbitos, pero se ha retrasado la publicación. La idea original era sacarlo en julio, pero actualmente no hay una fecha clara en la que vaya a hacerse. Por supuesto, ha afectado el cambio de Gobierno, pues se produjo apenas unas semanas antes de la fecha marcada para la publicación, pero espero, deseo y confío en que se lance en breve. En el contexto internacional todos los países de nuestro entorno tienen ya documentos que marcan la línea por la que transitar, incluso países africanos ya han rebasado ese punto. Eso por no hablar de los asiáticos, que nos llevan años de ventaja.