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Moody’s alerta de problemas de liquidez para Dia si no logra nuevas vías de financiación

Sitúa la calificación del grupo de supermercados solo dos escalones por encima de la nota 'C', reservada a los deudores con elevado riesgo de impago

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Moody’s alerta de problemas de liquidez para Dia si no logra nuevas vías de financiación
Moody's alerta de problemas de liquidez para Dia si no obtiene nuevas vías de financiación.

Tienda del Grupo Dia en España.

Resumen:

Dia juega contra el reloj. La cadena de supermercados se enfrenta a un escenario de elevada presión en el que el tiempo avanza en su contra. El fuerte deterioro de su negocio en los últimos tiempos –con su correlato bursátil– ha situado a la compañía que ahora dirige Antonio Coto en una complicada situación financiera que mantiene en vilo a los mercados y que ha llevado a la agencia Moody’s a golpear por segunda vez en poco más de un mes la nota de su deuda, hundiéndola aún más en niveles de ‘bono basura’.

Moody’s ha situado el rating de Dia en niveles de B2, tres escalones por debajo de la nota anterior y ya solo dos escalones por encima de las calificaciones C, las reservadas a los deudores con un elevado riesgo de impago. Además, la agencia ha situado la perspectiva de la nota que otorga al grupo en situación negativa, abriendo la puerta a rebajas adicionales en el corto plazo. “Nuestra rebaja en la calificación y el cambio en la perspectiva reflejan la trayectoria de las ganancias y la liquidez debilitada”, ha explicado Vincent Gusdorf, analista de Moody’s.

Al cierre del tercer trimestre del año, Dia contaba con unos 132 millones de euros en caja, en contraste con una deuda a corto plazo de 757 millones. Aunque la compañía cuenta con varias vías de financiación adicionales a su disposición éstas se encuentran sujetas a una serie de condiciones de apalancamiento que Moody’s da por sentado que Dia incumplirá. Por esa razón, “la liquidez de Dia podría verse sometida a una presión significativa si no encuentra nuevas fuentes de financiación y restablece sus acuerdos crediticios”, observan en la firma.

Moody’s cree que los cambios en la gestión del grupo tardarán en dar resultados y avisa de su debilitado perfil competitivo

Recientemente, el diario Expansión informaba de que Dia se encuentra ultimando un acuerdo para refinanciar unos 900 millones de euros y que contaría con un amplio apoyo entre sus acreedores. Pero desde Moody’s observan que el resultado de este proceso “sigue siendo incierto”. La situación de la compañía es angustiosa, porque se enfrenta al vencimiento de un bono por valor de 300 millones ya en julio de 2019

En este contexto, el grupo español de supermercados, que tiene como principal accionista al magnate ruso Mikhail Fridman, ha emprendido en las últimas semanas una serie de cambios estratégicos, plasmados en cambios en la cúpula de la compañía y una serie de cambios en la hoja ruta para revertir la suerte del negocio. No obstante, Gusdorf es escéptico con la capacidad de Dia de revertir su situación a corto plazo, ya que “cambiar las operaciones tomará tiempo y dependerá de la capacidad de la compañía para preservar las buenas relaciones con sus franquiciados y sus proveedores a pesar de las dificultades financieras”.

Además, la agencia insiste en la dificultad para que la empresa pueda llevar adelante su plan de reducción de inversiones, en un escenario de elevada competencia en el mercado español y que ya le ha costado una buena porción de su cuota de mercado. “Mercadona y Lidl están invirtiendo fuertemente, por lo que es probable que Dia esté bajo presión para aumentar el gasto de capital en los años subsiguientes”.

Y la situación no parece que vaya a mejorar en el corto plazo, ya que Moody’s, que prevé un recorte significativo de las ganancias y los flujos de efectivo de Dia en los próximos 12 meses, justifica su perspectiva negativa en la compañía, entre otras razones, en “el perfil competitivo y de ganancias más débil, así como el riesgo de ejecución relacionado con la implementación del nuevo plan estratégico y la posibilidad de que la competencia pueda aumentar aún más en el mercado español”.

Ante esta situación, son varios los analistas que dan por sentado que la compañía tendrá que recurrir a una ampliación de capital en el corto plazo, mientras que el grupo estudia también la venta de diversos negocios como Max Descuento y Clarel.