El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado en el pleno del Senado que durante la reunión del Consejo de Ministros de este viernes en Barcelona se aprobará la subida salarial de un 2’25% para los funcionarios en 2019, una subida a la que se podrá agregar otro 0,25% ligada a la evolución del PIB.

El Ejecutivo ha comparecido para explicar su gestión y la política migratoria, con la crisis institucional catalana como contexto, una comparecencia solicitada por el PP en el mes de agosto para que Sánchez aclarase, además de las cuestiones referentes a la inmigración, las dudas suscitadas en torno a su tesis doctoral, algo a lo que se ha negado sistemáticamente  el presidente del Gobierno después de afirmar que no tenía ningún inconveniente en comparecer para aclarar todas las dudas suscitadas en torno a su trabajo doctoral.

A cambio, Sánchez ha convertido su comparecencia en un análisis de la política general con un anuncio de incremento salarial que se aprobará en Barcelona este viernes, durante la blindada reunión del Consejo de Ministros. «Barcelona será testigo de la mayor subida salarial en nuestro país desde 1977», de manera que pueda entrar en vigor en enero del año que viene. Además, ha incidido durante su discurso en la necesidad de «mantener el estado de bienestar» y en la importancia de la «educación, ciencia y cultura» como base para sostenerlo.

El Senado, «rehén» del PP

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha criticado hoy que el Senado no esté jugando el papel que, en su opinión, debería estar tener, como cámara de representación territorial, para abordar al reforma de la Constitución y del sistema de financiación autonómica, por ser «rehén» del PP. «Esta cámara, representación de la voluntad territorial, debería jugar un papel que hoy no juega, rehén de un grupo parlamentario con mayoría absoluta, siempre dado a instrumentalizar las instituciones en beneficio propio», ha dicho Sánchez en su comparecencia de este martes en el Senado.

Ha apelado Sánchez a la regeneración, al estado del bienestar y a la lucha contra la desigualdad para acabar con una etapa en la que «se privatizaban las ganancias y se socializaban las deudas». Considera el jefe del Ejecutivo que está en peligro «nuestro modelo de Constitución y las instituciones están al servicio de la sociedad».