Economía

Ray Dalio: “La desigualdad hará muy peligrosa la próxima crisis”

El fundador del mayor 'hedge fund' del mundo advierte de que el riesgo de recesión en los próximos tres años se eleva hasta el 70% de probabilidades

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Ray Dalio: “La desigualdad hará muy peligrosa la próxima crisis”
Ray Dalio: "La desigualdad hará muy peligrosa la próxima crisis".

El fundador de Bridgewater, Ray Dalio. EFE

Resumen:

Hace apenas tres meses se conmemoraban los 10 años del colapso de Lehman Brothers, el gigante financiero que con su caída desató una virulenta crisis financiera cuyas consecuencias aún están, en buena medida, por purgar. Tan significativa efeméride ha llegado, precisamente, en un momento en el que las alertas de nuevas turbulencias económicas vuelven a intensificarse en el escenario global.

Es cierto que casi nadie pronostica una próxima llegada de la recesión, pero tampoco eran muchos los que lo hacían en los meses previos a la última embestida. Entre los que sí alertaron de aquella crisis se encontraba Ray Dalio, el fundador de la firma inversión Bridgewater. Aquel acertado pronóstico contribuyó a hacer de Dalio una referencia indispensable en el mundo financiero y a convertir su firma en el hedge fund más grande del mundo (con unos 160.000 millones de dólares en activos bajo gestión).

Advierte de la reducida capacidad de los bancos centrales para hacer frente a una futura recesión

El prestigioso inversor, que acaba de presentar en España su obra Principios (Deusto, 2018), insiste en que “las mismas cosas se repiten una y otra vez por los mismos motivos”, una frase que le sirve para explicar su método de predicción, basado en un profundo estudio de la historia y dé cómo se han desatado las diferentes crisis a lo largo de la misma. Confiado en los conocimientos adquiridos a través de ese estudio, el que ha sido considerado una de las 100 personas más influyentes del mundo por la revista Time no duda en avisar de que las probabilidades de una nueva recesión a medio plazo son muy elevadas y que sus consecuencias pueden resultar más dañinas de lo que se espera.

“Creo que las probabilidades de recesión en los próximos dos o tres años son de entre el 50% y el 70%”, cifra, en una entrevista concedida a El Independiente, el prestigioso inversor, quien no duda de que la nueva recesión llegará de forma inevitable porque los bancos centrales son incapaces de controlar todas las variables de la economía. Y eso que el aprendizaje de la última crisis -al que él ha contribuido personalmente, mostrando sus modelos predictivos a gobernantes y reguladores- le permite afirmar que “ha habido una mejora que se ha institucionalizado en los bancos centrales y los ministerios de finanzas para ayudarles a anticiparse a las crisis y manejarlas mejor”.

De hecho, el fundador de Bridgewater, nacido en Long Island en 1949, afirma con convicción que la próxima crisis no supondrá “un crash como el de 2008″, lo que no significa que sus consecuencias vayan a ser menos graves. La próxima crisis “generará unas circunstancias muy peligrosas, sobre todo por el conflicto político y de riqueza y también la reducida capacidad de los bancos centrales para poder estimular de forma significativa la economía”, advierte.

Regreso a 1935

Un escenario el actual que a Dalio le recuerda peligrosamente al periodo de 1935 a 1939, que vio el auge de la Alemania nazi y el estallido de la Segunda Guerra Mundial. El afamado inversor recuerda que por entonces, como ahora, habían pasado varios años desde una profunda crisis de endeudamiento -el crac del 29- que condujo los tipos de interés al 0%. “En ambos casos los bancos centrales lidiaron con el problema de la misma manera, que fue imprimir mucho dinero y comprar activos financieros. Eso ayudó a inflar los precios de los activos financieros, que es la experiencia que hemos tenido desde la crisis financiera”.

Esta estrategia se tradujo, entonces como ahora, en un aumento de la riqueza de las personas que contaban con activos financieros, pero no tuvo las mismas consecuencias positivas para el resto de la población, provocando un notable incremento de la desigualdad, explica el fundador de Bridgewater. En su opinión, un repaso a la historia de aquella época permite apreciar que esta mayor desigualdad favorece la polarización política y el surgimiento de populismos. “Si retrocedes hasta hace poco años no había populismo en el mundo desarrollado. Es un fenómeno relativamente nuevo, que se vio en ese periodo del 35-40 por los mismos motivos”, subraya.

Dalio ve un enfrentamiento por la hegemonía entre China y Estados Unidos cuyas consecuencias pueden resultar preocupantes

Y a todo esto se suma, según el panorama pintado por Dalio, la emergencia de una nueva potencia China, que planta cara a la imperante. Un asunto que no es baladí, pues, recuerda el autor de Principios, de las 16 veces en que se ha dado un enfrentamiento de este tipo en los últimos 500 años, en 12 se ha resuelto a través de un conflicto bélico.

Con estos ingredientes, Dalio, que ocupa el puesto 54 en la lista Forbes, con una fortuna valorada en algo más de 18.000 millones de dólares, compone un escenario poco tranquilizador. “Existe un entorno en el que hay más conflicto entre países, más populismo, más nacionalismo, en un momento del ciclo donde no hay mucha capacidad si hay una recesión no existe capacidad de invertir esa recesión, de estimular”, comenta.

Un escenario preocupante al que la debilidad actual de los mercados podría contribuir, ya que, “a su vez, la debilidad de los mercados tiene un efecto sobre la economía a largo plazo”. En su opinión, las recientes turbulencias del mercado se explican por la confluencia de la pérdida de pujanza de los estímulos fiscales en Estados Unidos, la desaceleración de la economía global y, en mayor medida, la subida de los tipos de la deuda a causa de las políticas más restrictivas de los bancos centrales.

“Eso ha causado que los tipos de interés a corto plazo se acerquen a la zona de aproximadamente el 3% y a medida que pasaba eso cambiaba el atractivo relativo de los activos. Eso significa que puedes obtener un rendimiento del 3% sin riesgo y cuando miramos los retornos de las acciones y proyectas cuáles serán sus rendimientos, basándonos en lo que será su crecimiento neto y sus márgenes, no es mucho más elevado del 3%. Esa comparación entre los retornos esperados hace que las acciones sean menos atractivas”, explica.