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Los supermercados Lidl ya atraen más clientes que Carrefour y Dia

La compañía alemana es, junto a Mercadona, la única de las grandes firmas del sector que aumenta su cuota de mercado en 2018

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Los supermercados Lidl ya atraen más clientes que Carrefour y Dia
Lidl ya atrae más clientes que Carrefour y Dia

Tienda del grupo Lidl. Europa Press

Resumen:

Lidl pisa fuerte en el mercado del consumo español. En un entorno de dificultades casi generalizadas, la firma alemana se ha confirmado en 2018 como una de las enseñas con mayor gancho entre los consumidores.

La compañía de supermercados se ha convertido ya en la segunda enseña que más compradores atrae en el mercado español. Un 66,5% de los clientes hizo alguna compra en un establecimiento Lidl a lo largo de 2018, según los datos publicados este martes por la consultora Kantar Worldpanel.

De este modo, el grupo germano ha ganado 2,5 puntos respecto al ejercicio anterior y supera ya a Carrefour y Grupo Dia, que restaron 0,6 y 1 punto, respectivamente. Solo Mercadona, que alcanza a más de un 90% de los hogares, supera las cifras de compradores de Lidl.

Un 66,5% de los consumidores realizó alguna de sus compras en un Lidl durante 2018

Su liderazgo en gamas de mercado en expansión como los productos Bio (cuenta con una cuota del 16,5% en estos productos) y su apuesta por otras áreas en crecimiento como el de los productos frescos son algunas de las bazas que han permitido a Lidl reforzar su papel en el mercado de la distribución en España.

De hecho, Lidl ha sido junto a Mercadona la única gran firma de distribución que ha ganado cuota de mercado durante 2018, con 0,5 y 0,8 puntos de cuota, respectivamente. Sin embargo, mientras que la empresa que dirige Juan Roig mantiene un liderazgo indiscutible, con casi un 25% del mercado, Lidl es aún un actor de menor entidad, ocupando la quinta posición del mercado por nivel de cuota, con un 4,8%, cerca de 3 y 4 puntos menos que Dia y Carrefour, pese a tener más clientes.

Florencio García, director del sector retail en Iberia de Kantar Worldpanel, explica que el grupo alemán se enfrenta al reto de pasar de ser un supermercado concebido para compras puntuales para aumentar la fidelidad de sus clientes y ser referente para compras más completas. En 2018, apenas un 5% de sus clientes realizó compras semanales, mientras que un 84,5% lo hizo en lapsos superiores a los 15 días.

En cualquier caso, su positiva evolución, además de la de su competidor Aldi, también de origen alemano, corrobora, a ojos de García, que el modelo de descuento que proponen estas enseñas está ya suficientemente asentado en el mercado español.

El buen desempeño de Lidl contrasta con el del Grupo Dia. La cadena española con mayor número de tiendas por todas España cerró el año con una pérdida de 7 puntos básicos de cuota de mercado y de 1,7 puntos porcentuales de penetración, lo que la convierte en la peor entre los mayores grupos en ambos parámetros.

Así, la compañía se mantiene como la tercera con mayor cuota, con un 7,5%, por detrás de Carrefour y Mercadona, mientras que su nivel de penetración es el cuarto del país.

Sobre la compañía que dirige Borja de la Cierva, García ha recalcado que se enfrenta al reto de acelerar su transformación hacia los formatos de tienda más rentables, ya que con un número de tiendas muy superior al de la mayor parte de sus competidores alcanza unas tasas de penetración similares, a medida que la percepción de precios de la compañía entre los consumidores se ha ido deteriorando, en medio de un escenario de elevada competencia.

«Formatos como Dia & Go y La Plaza van en esta línea y responden a las demandas que estamos viendo entre los consumidores. Queda por verse si llegan a tiempo para volver a atraer al consumidor», observa el experto de Kantar.

Compras más premium

En términos generales, el sector del consumo cerró el año con un crecimiento del comercio del 0,7% en términos de valor, a pesar de un recorte del 1,1% de los volúmenes. Esto se explica por la mayor disposición del cliente a asumir precios más elevados en beneficio de la calidad o la salud.

La caída de los volúmenes, motivada en gran medida por el estancamiento de la población, se explica también por la evolución en la venta de productos frescos, una vez que el creciente trasvase de estas ventas a los supermercados modernos, en detrimento del canal especializado, reduce las compras por impulso.