Se ha aprobado este viernes en Consejo de Ministros un Real Decreto-Ley con medidas urgentes en materia de vivienda y alquiler. Este sábado saldrá en el Boletín Oficial del Estado (BOE), según fuentes gubernamentales. Y después quedará el escollo más duro: la aprobación en el Parlamento por parte de una mayoría simple de grupos políticos.

En cualquier caso, en el momento de su publicación en el BOE las medidas contenidas en el Real Decreto-Ley entrarán en vigor a partir de este sábado. Se quedarán hasta la votación en la Cámara Baja: si son rechazadas, durarán ese periodo -entre el BOE y el trámite parlamentario-, como ya ocurriera con el anterior decreto que tumbó Podemos en enero; si son aprobadas, pasarán a formar parte de la legislación española. Los gestores de alquiler y fondos de inversión (también denominados «buitre») están muy enfadados con el Gobierno. Podemos ha transigido. Los inquilinos en teoría tienen más protección. Esto es lo que le ocurrirá si usted suscribe un contrato de arrendamiento a partir de ya:

1.- ¿Cómo puedo saber si el contrato establece un precio justo de alquiler? El Real Decreto-Ley gubernamental identifica varias zonas españolas sensibles a la burbuja del alquiler: Madrid, Barcelona, Baleares, Canarias, Málaga… Regiones donde los abusos se dan más que en provincias donde los precios apenas varían. El Gobierno dispondrá de un sistema estatal de Índices de Referencia, que informará a los inquilinos sobre la situación en el mercado de una vivienda en cuestión.

2.- Ese índice de referencia ¿limitará los precios abusivos? No. Pero permitirá que todos los inquilinos sean conscientes ante situaciones de abuso en las que el propietario -particular o fondo- reclama una renta disparatada, a tenor del mercado. De acuerdo con la explicación de Fomento, el índice servirá para «hacer un seguimiento del mercado y servir de soporte a medidas de carácter fiscal». Aunque tendrá carácter estatal, podrá ser asumido a nivel competencial por las comunidades autónomas.

3.- ¿Habrá alguna medida que permita aliviar el precio? Directa, ninguna. De acuerdo con el ministerio, actuar por la vía del Real Decreto-Ley sobre los precios podría ser ilegal. Puesto que la norma podrá ser desarrollada en los próximos ocho meses -y teniendo en cuenta que hay elecciones, si llega un Ejecutivo de distinto color el decreto podría ser mutilado-, Fomento prevé un programa de medidas de impulso a la oferta de vivienda que pretende que las distintas administraciones acometan planes de vivienda de alquiler asequible, tanto públicos como privados. Al manejar más oferta, la lógica del mercado dictamina que los precios bajarán.

4.- ¿Y medidas indirectas? Una muy concreta: todos los nuevos contratos que se renueven solo podrán actualizarse con el IPC. En otras palabras, ni los fondos de inversión ni los particulares tendrán libre albedrío para encarecer los alquileres años después de firmarse.

5.- Los antiguos contratos de alquiler, ¿podrán actualizar el precio que deseen? Lamentablemente para los inquilinos, sí (afortunadamente para los propietarios, no). Y esto es un problema: en ocasiones Fidere o Azora han multiplicado hasta por dos el precio del arrendamiento. A veces lo hacen para expulsar a los inquilinos que pagaban bajos alquileres de protección pública.

6.- Mi contrato ha vencido, ¿cuánto puedo prorrogarlo? Cinco años. Se pasa de tres a cinco, uno de los cambios más importantes. En Alemania los contratos de alquiler son indefinidos.

7.- Si tengo bajos ingresos y dificultades para asumir mi contrato, ¿me bonificarán el Impuesto de Bienes Inmuebles? No, salvo que su vivienda sea de protección pública. Entonces el real decreto concede la potestad a los ayuntamientos de bonificar hasta el 95% del IBI. El resto, nada.

8.- Los alquileres turísticos, ¿quedan afectados por el decreto? Sí. Mucho. Para empezar, una comunidad de vecinos podrá decidir, si tres quintas partes lo apoyan (60%), si se limita el número de Viviendas de Uso Turístico (VUT) en dicha comunidad. Además podrán también decidir si cobran más a los alquileres turísticos que, en teoría, están en la base de la burbuja en grandes capitales.