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Draghi alerta sobre los fondos de inversión y teme un desplome de liquidez y rentabilidad

El BCE advierte, además, de otros tres riesgos para la estabilidad del sistema financiero: primas de riesgo, sostenibilidad de la deuda y rentabilidad de los bancos

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Draghi alerta sobre los fondos de inversión y teme un desplome de liquidez y rentabilidad
El presidente del BCE, Mario Draghi.

El presidente del BCE, Mario Draghi. EP

Resumen:

El BCE ha publicado su informe anual de 2018 en el que alerta de cuatro riesgos, entre los que destaca el referente a los fondos de inversión. La institución que preside Mario Draghi alerta de «tensiones de liquidez en el sector de fondos de inversión».

Tras este temor está el importante crecimiento que han experimentado estos productos en los últimos años. «En la zona del euro, los activos totales de este sector se han duplicado con creces en los diez últimos años, pasando de 5,7 billones de euros a finales de 2008 a 13,8 billones de euros en junio de 2018», señala el BCE. «El sector de fondos de inversión representa actualmente casi el 20 % de los activos totales del sector financiero de la zona del euro y sus tenencias de activos de riesgo siguieron creciendo en 2018», añade.

El sector de fondos representa actualmente casi el 20 % de los activos totales del sector financiero de la zona del euro»

Al mismo tiempo, indica, «sus colchones de liquidez disminuyeron, aumentando la vulnerabilidad del sector ante posibles perturbaciones en los mercados financieros mundiales». Por consiguiente, apunta, «en caso de que se produzcan reembolsos significativos por parte de los inversores, es posible que los fondos necesiten liquidar partes relativamente considerables de sus carteras, lo que podría comprimir los precios de mercado».

El supervisor europeo puntualiza que, «aunque la legislación actual de la Unión Europea proporciona un marco sólido para abordar la protección de los inversores y las vulnerabilidades propias de los fondos, crece la preocupación por los riesgos cíclicos asociados a una mayor asunción de riesgos de liquidez y a una presencia cada vez mayor del conjunto del sector en el mercado.

Por otro lado, el BCE destaca como el primer riesgo «importante para la estabilidad financiera en los próximos años el relativo a la posibilidad de un aumento desordenado de las primas de riesgo a escala mundial».

El segundo riesgo principal al que apunta es la «inquietud en torno a la sostenibilidad de la deuda». El endeudamiento de los Estados soberanos de la zona del euro, explica, «se mantuvo en niveles elevados y la ratio de deuda ha seguido aumentando en varios países altamente endeudados en los últimos años». Además, advierte, «en algunos países, los niveles de deuda del sector privado siguieron siendo altos, tanto en términos históricos como internacionales, y se situaron por encima de los umbrales normalmente asociados con el sobreendeudamiento, aunque la dinámica de la deuda continuó beneficiándose del fuerte impulso cíclico de la economía de la zona del euro, al que se sumaron unas condiciones financieras muy favorables».

La baja rentabilidad de los bancos, en el punto de mira

También señala como riesgo importante las perspectivas de baja rentabilidad entre los bancos y los posibles impedimentos a su capacidad de intermediación. «La rentabilidad de los bancos de la zona se estabilizó, situándose la rentabilidad agregada de los recursos propios en el 6,9 % en el tercer trimestre de 2018. El nivel de solvencia de las entidades de crédito se mantuvo bastante estable y la ratio de capital de nivel 1 ordinario (CET1) agregada de las entidades significativas alcanzó el 14,2 % al final del tercer trimestre de 2018, frente al 14,3 % un año antes.

Recuerda que las cotizaciones de las entidades de crédito de la zona del euro cayeron alrededor de un 30 % en 2018, como consecuencia de la mayor incertidumbre política y de la inquietud en torno a las perspectivas del entorno exterior.

Apunta, con especial alusión a España e Italia, que los préstamos dudosos (NPL) de las entidades de crédito siguieron disminuyendo de forma continuada. Su volumen se redujo en 94.000 millones de euros en los tres primeros trimestres de 2018 y la ratio agregada de préstamos dudosos de las entidades significativas de la zona del euro se situó en el 4,2 %, frente al 5,2 % registrado un año antes.