La Liga, la Champions League, la Scudera Ferrari, el parque de bicis en Londres, carreras populares, ciclismo… Amplio respaldo al deporte y, ahora, al Mad Cool. Santander se está transformando en el fondo y en la forma. Más allá de modernizar su marca y apostar por el cliente digital, su estrategia para captar jóvenes le ha movido a dar un giro a su política de patrocinios. Junto al apoyo al deporte, el banco que preside Ana Botín confía ahora en la música para ofrecer a sus clientes experiencias exclusivas y vincularlos.

Así, Santander España, de la mano de Santander SmartBank, se ha convertido en la primera entidad financiera que patrocina Mad Cool, uno de los mayores festivales de música del país y un referente a nivel internacional. Sus clientes se beneficiarán de precios reducidos, shuttle exclusivo al finalizar los conciertos, un espacio para recarga de móviles,  y sorteos y promociones.

El patrocinio musical se enmarca dentro del programa SmartBank, una nueva gama de productos enfocada a jóvenes de entre 18 y 31 años

Este innovador patrocinio se enmarca dentro del programa SmartBank, una nueva gama de productos y servicios enfocados a jóvenes de entre 18 y 31 años. Entre éstos, destacan los avales para alquiler desde 12 euros al mes y préstamos para financiar la fianza del alquiler. Además, Santander pone a disposición de los jóvenes las ventajas de su relación con el mundo de las Universidades y, a través de Universia, facilitará su primer acceso al mundo laboral, un asesoramiento gratuito y personalizado a todo cliente Smart que quiera elaborar y mejorar su currículum vitae.

El banco lanzó en abril de 2017 la Cuenta Smart y más de 600.000 jóvenes ya la han contratado. En su modalidad free, la Cuenta Smart no cobra comisiones e incluye un contrato multicanal (acceso por internet, teléfono y chat) y una tarjeta de débito sin coste de emisión ni renovación. En su modalidad premium, por una tarifa de 2 euros al mes, incluye además de la tarjeta de débito gratis, una serie de bonificaciones en las tarjetas, cajeros de otras entidades gratuitos en Europa y ventajas en precio en productos como renting de iPhones o de un BMW Serie 1. La cuenta es contratable desde el móvil a través de videollamada en menos de nueve minutos y un servicio de atención a través de chat.

El respaldo al Mad Cool no es el primer patrocinio musical del grupo financiero. En 2016, Santander Totta, su filial en Portugal, patrocinó el festival Rock in Rio, que se celebra en Lisboa.

Patrocinios históricos

Los patrocinios corporativos son una palanca clave de Santander para aumentar la notoriedad de marca y consolidar su posicionamiento internacional. El banco siempre ha manifestado que el apoyo al deporte forma parte de su compromiso con la sociedad y lo identifica con valores de trabajo en equipo, innovación y liderazgo. Los patrocinios corporativos permiten que Santander sea percibido como una de las empresas más asociadas con el deporte en Europa y América Latina.

Santander lleva 12 años patrocinando competiciones de fútbol en Latinoamérica (CONMEBOL Libertadores 2019) y desde 2018 patrocina la UEFA Champions League. Santander patrocina LaLiga desde la temporada 2016 y también ha confirmado que va a ejercitar la opción que tenía para la temporada 2019/2020. Con todos estos patrocinios del fútbol, la entidad se ha convertido en una de las marcas más reconocidas en el patrocinio del deporte.

El grupo rompió en 2017, tras más de una década, el patrocinio de Ferrari, al que llegó de la mano de Fernando Alonso

La filial británica del banco también mantiene desde 2007 una alianza con la escudería McLaren-Honda. El acuerdo, que se mantendrá como mínimo hasta 2020, permite al banco utilizar la imagen de la firma automovilística y del piloto Jenson Button para sus productos.

Otro de sus patrocinios históricos, el de Ferrari de la fórmula 1, se extinguió en 2017, tras 11 años de presencia en el ‘Gran Circo’. El banco cántabro decidió no renovar el contrato que tenía con la escudería italiana a la que llegó de la mano de Fernando Alonso. El banco rojo rompió su alianza con la actividad deportiva más global en la que participaba, con visibilidad en los cinco continentes.