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Suspendido el concurso del ‘megacontrato’ del Imserso por el recurso de los hoteleros

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Suspendido el concurso del ‘megacontrato’ del Imserso por el recurso de los hoteleros
Una agencia de viajes anunciando el programa de turismo social del Imserso.

Una agencia de viajes anunciando el programa de turismo social del Imserso. ep

Resumen:

Los hoteleros consiguen paralizar el programa de viajes del Imserso. El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, adscrito al Ministerio de Hacienda, ha decidido suspender la licitación del prorama de turismo social para los próximos cuatro años tras el recurso presentado por la patronal hotelera Cehat.

La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos impugnó los pliegos del concurso por las tarifas que se imponen a los establecimientos y solicitó que se paralizara la licitación del contrato a modo de medida cautelar, como adelantó El Independiente. El tribunal no se pronuncia sobre el fondo de la cuestión, aún no ha decidido si ha de tumbarse el concurso como solicitan los hoteleros, pero acepta su suspensión por los “perjuicios de difícil o imposible reparación que pudieran derivarse” del procedimiento si sigue en marcha.

Hasta que el Tribunal tome una decisión sobre el fondo del recurso el Ministerio de Sanidad no podrá continuar con el proceso y no podrá adjudicar el contrato, que ronda los 1.200 millones de euros para los próximos dos años con opción a otros dos y que sirve para promover 900.000 estancias de pensionistas cada año en temporada baja.

La patronal Cehat considera que los pliegos del concurso del Imserso condenan a la “ruina” a los establecimientos que participan en el programa de turismo social por las pérdidas que volverían a soportar enormes al cobrar sólo entre 22,10 y 22,50 euros al día por cada cliente, y reclamaba elevar la tarifa hasta el entorno de los 25 euros.

La asociación de los hoteleros celebra la decisión del Tribunal y asegura que es una confirmación de que su recurso tiene «una base jurídica sólida». Cehat propone al Gobierno una reunión a tres bandas con los responsables ministeriales de Turismo y de Sanidad para «consensuar una salida a este conflicto que pueda satisfacer a todos los implicados».

Los grupos de agencias de viajes y de transportes que optan al concurso presentaron sus ofertas hasta el pasado 17 de mayo, con el objetivo de iniciar la venta de los viajes en septiembre y empezar los viajes en octubre. La impugnación de los hoteleros supondrá ahora un retraso en la licitación del concurso y en su adjudicación, como ya sucedió con la licitación de 2015 cuando ya hubo un choque de recurso entre los adjudicatarios.

Son tres los grupos candidatos que han presentado ofertas por los diferentes lotes del concurso de viajes: Mundiplan (unión temporal formada por Iberia, Alsa, Gowaii e IAG7), Mundosenior (la alianza integrada por Globalia y Barceló) y Traveltino 2009 (del grupo Logitravel).

Fuentes del sector de las agencias de viajes alertan de los problemas que este retraso puede suponer para la puesta en marcha del programa de turismo social. Las agencias temen que la paralización del concurso deje en el aire la comercialización del casi millón de viajes de este año.

Los hoteleros tratan de tumbar el megaconcurso para elevar la tarifa que cobran por cada cliente. Y es que desde el sector hotelero se subraya que mientras que los establecimientos sufren pérdidas, el Estado se beneficia de no pagar prestaciones por desempleo al mantenerse abiertos los hoteles e ingresa las cotizaciones a la Seguridad Social y otros impuestos ligados a la actividad. Según los cálculos de Cehat, por cada euro de dinero público en el programa el Estado recauda 1,5 euros.

La patronal hotelera defiende que se suba el importe de manera progresiva durante los cuatro años de vigencia de la adjudicación de la gestión del programa de turismo social, hasta el entorno de los 25 euros. Asimismo, la patronal reclama que se mantengan tarifas más baratas para los meses de menor demanda y así hacer posible que viajen los pensionistas con menores recursos. El precio de los viajes está subvencionado, el 80% lo asumen los pensionistas y el 20% restante lo aporta el Imserso.