Trinitario Casanova, el promotor afincado en Murcia que ha protagonizado las últimas grandes polémicas urbanísticas en Madrid, está en la lista de grandes morosos de Hacienda en 2019 publicada este jueves. No aparece su nombre pero sí una de sus sociedades, Baraka Renta SLU. Baraka Renta pertenece a Baraka Global Investment, que a su vez forma parte del holding empresarial Grupo Baraka.

Portavoces de Casanova, que debe a la Agencia Tributaria 1,2 millones (exactamente 1.216.552 euros), aseguran a El Independiente «estar al corriente de sus obligaciones fiscales». En Baraka presentan asimismo un certificado de la Agencia Tributaria emitido este jueves 27 de junio. En la lista de grandes deudores aparece toda persona o empresa que no hubiera saldado su deuda antes del 31 de julio de 2018, por lo que seguramente Baraka Renta pagó a Hacienda después de esta fecha.

Casanova es un empresario extrovertido: desde julio de 2016 intermedió en la compra del Edificio España a la multinacional Wanda, para un año después vendérselo a la hotelera Riu por 272 millones de euros. Una transacción que el promotor nacido en Orihuela (Alicante) ofició vestido de torero. En agosto de 2018 Riu y Trinitario Casanova rompieron su relación comercial y litigaron en los tribunales por el Edificio España.

«No me gusta endeudarme»

El de Murcia trató de paralizar las obras. En vano: el conflicto entre ambos empezó a despejarse en mayo pasado, cuando Riu se impuso en los tribunales, desestimando el Juzgado de Primera Instancia número 67 la demanda de Casanova. Este no se da sin embargo por vencido: el pasado 19 de junio dirigió una carta al nuevo alcalde de Madrid José Luis Martínez-Almeida alertándole «la gravedad de las obras mal ejecutadas en el Edificio España, así como el riesgo de derrumbe de su fachada». Riu estudia denunciarle por daños y perjuicios.

Aunque es verdad que ya la ha saldado, la deuda con Hacienda desmiente al propio Casanova, que en una entrevista con idealista.com el pasado 10 de junio lanzó la siguiente afirmación: «No es que me encantes los pelotazos, lo que no me gusta es endeudarme». El promotor también está presente en la Operación Chamartín (rebautizada Madrid Nuevo Norte), en la que ha comprado los derechos de aproximadamente mil reversionistas. Y en la venta de varios edificios emblemáticos en el centro de la capital.