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Nueva caída de las empleadas del hogar: ¿efecto del SMI o fuga a mejores empleos?

Los empresarios aseguran que muchos hogares se han visto afectados por la subida del SMI. Trabajo cree que la caída del empleo en el ámbito doméstico responde a la mayor oferta laboral

Trabajadora del hogar en una manifestación

Trabajadora del hogar en una manifestación

La afiliación a la Seguridad Social se encuentra en cifras récord. Un dato inapelable lo mismo para los que aún así piden una ‘contrarreforma’ laboral mientras defienden que la última y ulteriores subidas del salario mínimo interprofesional (SMI) no afectarán al mercado de trabajo, como para aquellos que se agarran a lo contrario y sostienen que la reforma de 2012 ha sacado al empleo de la crisis, pero que el SMI tendrá efectos muy negativos para la ocupación. Todo depende del cristal con que se mire.

En el terreno de las estadísticas, lo cierto es que seguir la pista de los efectos cuantitativos de la reforma laboral es complicado, más en un escenario que se extiende más allá de un lustro y en el que la actividad económica se ha recuperado para entrar entonces en una nueva fase de desaceleración. Los servicios de estudios se limitan, por lo general, a realizar escenarios contrafactuales.

Pero quizás es aún más complicado valorar qué impacto ha tenido la subida del SMI hasta los 900 euros al mes. Al menos de momento, puesto que aún no se dispone de estadísticas suficientemente desagregadas como para realizar afirmaciones fundamentadas.

Tanto es así que, de entre los que condenaron al SMI a pasar factura en el empleo en 2019, unos se han retractado, como es el caso de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), y otros, en cambio, siguen cómodos en sus previsiones, pero fían una lectura final al año 2020, cuando se tengan más datos detallados, y avanzan que si tienen que rectificar, lo harán, como el Banco de España.

Con todo, hay un espacio del mercado laboral en el que se concentran todas las miradas porque aparentemente podría anticipar alguna conclusión. Son las cifras de afiliación de las empleadas del hogar.

Recordar que los analistas coinciden en que la subida del SMI debería afectar especialmente a mujeres, jóvenes, extranjeros, a los menos cualificados, los contratados a tiempo parcial, los empleados con contratos temporales y quienes cuentan con una menor antigüedad en la empresa.

Dentro de estos subgrupos, de momento las mujeres han alcanzado cifras récord de afiliación y también son las principales protagonistas del empleo a tiempo parcial, que está en pleno retroceso. Los empleados extranjeros también han alcanzado cifras récord de afiliación y los menores de 25 años reducen sus niveles de empleo a un ritmo superior al de la media.

Sin embargo, las empleadas del hogar llevan años de retrocesos continuados, incluso antes de que el PSOE llegara a La Moncloa y subiera el SMI una 22,3%. No obstante, esta tendencia se ha recrudecido desde entonces y desde la CEOE aseguran que eso se debe a que en muchos hogares se ha hecho imposible pagar una nómina de 900 euros al mes.

«La subida del SMI ha afectado a los empresarios que se acaban de dar cuenta de que lo son, los que tienen un empleado del hogar», aseguraba el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, en una reciente entrevista en El Independiente, en la que, por otro lado, admitía que es pronto para extraer lecturas concluyentes de los datos de paro y afiliación a la Seguridad Social.

Evolución de las empleadas del hogar

Los que los datos dicen hasta el momento es que, de las 19.517.697 personas que marcaron el récord de afiliados a la Seguridad Social en junio, 405.701 se encuadran en el régimen especial de empleadas del hogar, que se contabiliza dentro del Régimen General. Se trata de 13.668 personas menos que un año antes, un descenso del 3,26%, el mayor desde que el colectivo empezó a perder efectivos, en enero de 2016.

Mientras que los empresarios denuncian que el incremento del SMI está destruyendo empleo en este sector de actividad desde enero, desde el Ministerio de Trabajo aseguran que el descenso continuado es una consecuencia del vigor en la creación de empleo y fuente sindicales echan la culpa a la regulación en vigor desde 2011.

«Es una tendencia que se lleva observando desde hace tiempo», señalan fuentes de Trabajo, antes de añadir que «puede obedecer en parte a que con la mejora del empleo y los salarios se produce cierto trasvase hacia trabajos mejor remunerados».

Por último, fuentes de CCOO advierten que las empleadas del hogar casi se duplicaron tras su integración en el Régimen General a partir de 2011. Sin embargo, añaden que esa inercia positiva se paró cuando el Gobierno de Mariano Rajoy permitió acordar entre el empleador y la trabajadora que fuera esta quien tramitara el alta y el pago de cotizaciones, tanto las suyas como las del empleador. Esto, aseguran, transmitió la idea de que los empleadores tenían ahora menores obligaciones. El resultado habría sido un parón que dura hasta hoy.

La economía sumergida

Sin embargo, hay un indicador más que hace pensar que las empleadas del hogar no necesariamente están perdiendo su empleo, sino que pueden estar pasando progresivamente a la economía sumergida.

De acuerdo con la Encuesta de Población Activa (EPA), al término del primer trimestre había en España algo más de 628.000 personas incluidas en el epígrafe de actividades de los hogares como empleadores de personal doméstico, cifra que supera en unas 200.000 la última cifra de paro registrado de empleadas del hogar.

La EPA es una encuesta, mientras que los datos del Ministerio de Trabajo hacen referencia a los trabajadores efectivamente dados de alta en la Seguridad Social. Esto, según las fuentes sindicales, hace pensar que esas 200.000 empleadas estarían trabajando sin alta.

No obstante, aunque podría parecer que desde este punto de vista, la teoría de los empresarios sería cierta, se observa que la cifra que aporta la EPA oscila entre las 600.000 y las 650.000 personas desde 2015, con lo que la brecha (esa supuesto trasvase a la economía sumergida) se vendría agudizando durante toda la recuperación y no necesariamente desde la subida del SMI.

Trabajo no hará un estudio específico

Sea como fuere, el Ministerio de Trabajo no prevé realizar ningún estudio específico sobre esta cuestión ni sobre el impacto general de la subida del SMI más allá de la observación de los datos que se vayan publicando. Más aún después de haber alcanzado cifras récord de cotizantes con el SMI de 900 euros en vigor.

Todo ello pese que la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha instado al Gobierno, a través del Ministerio de Hacienda, a que haga pública evaluación de este impacto de la mano del propio organismo fiscalizador.

Por otro lado, desde la patronal CEOE distintas fuentes consultadas por este periódico dan por hecho que, de constituirse un Gobierno con el PSOE en la cabeza, el salario mínimo será de 1.000 euros al mes, sin esperar a que el Banco de España haga público el esperado balance al que se ha comprometido.

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