Economía

Guindos alerta del creciente riesgo de la 'banca en la sombra' y reclama más control

El creciente peso de fondos y aseguradoras en la financiación de la economía europea los convierte en un factor de riesgo para la estabilidad del sistema

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Guindos alerta del creciente riesgo de la 'banca en la sombra' y reclama más control
Guindos alerta de los crecientes riesgos de la 'banca en la sombra' y reclama más controles.

El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos. BCE

Resumen:

El crecimiento de la «banca en la sombra» mantiene en alerta al Banco Central Europeo (BCE). El supervisor financiero de la Eurozona observa con inquietud el creciente peso que fondos de inversión y aseguradoras están adquiriendo en la financiación de las empresas de la región y alerta de los riesgos que pueden conllevar para la estabilidad del sistema.

Este jueves ha sido el vicepresidente de la institución, Luis de Guindos, el encargado de poner el foco sobre los peligros inherentes al crecimiento de estos actores en el mundo de las finanzas. «A través de un aumento en la toma de riesgos y el apalancamiento, los no bancos actualmente pueden contribuir a la infravaloración cíclica de los riesgos y la ampliación de los precios de los activos. Si estos riesgos se desencadenaran de una manera desordenada, esto podría llevar a que los flujos de fondos se agoten y afecten las condiciones de financiación de la economía real en general», ha indicado Guindos en un discurso pronunciado en Lisboa.

«Además, la tensión en el sector no bancario también podría extenderse al sector bancario, debido a los fuertes vínculos entre los dos», ha señalado, apuntando que la «banca en la sombra» posee más de una cuarta parte de los bonos y acciones emitidos por los bancos de la zona euro.

Un cambio de confianza en el mercado podría exponer a fondos y aseguradoras a notables riesgos de liquidez

El exministro de Economía español ha reconocido que el papel que fondos de inversión y aseguradoras desempeñan en la financiación de la economía regional permite a las empresas diversificar sus fuentes para obtener fondos y mitigar, de este modo, el impacto de futuros shocks financieros en la Eurozona. Pero, al mismo tiempo, ha alertado, «la creciente relevancia de la intermediación no bancaria puede, sin embargo, crear nuevas vulnerabilidades potenciales».

Guindos ha señalado, durante su intervención que el volumen de activos en manos de la «banca en la sombra» se ha casi duplicado en la última década, hasta alcanzar los 42 billones de euros a cierre de 2018 y sus préstamos representan ya el 28% de los créditos bancarios, el doble que en 2008. Su creciente intervención ha motivado que hoy las empresas obtengan más del 50% de su financiación mediante la emisión de bonos, frente al 10% de previo a la crisis.

El vicepresidente del banco central, que tiene entre sus responsabilidades la dirección de las políticas macroprudenciales y la estabilidad financiera, considera que la búsqueda de mayores rendimientos está llevando a estos fondos a asumir mayores riesgos, lo que se plasma en que más de la mitad de los bonos que mantienen en sus carteras cuentan con calificaciones al filo de o incluidos en la categoría de bono basura (es decir, con calificaciones BBB- o inferiores), un porcentaje que en el caso de las aseguradoras se sitúa en el 40%.

El BCE observa que frente a un modelo de control bien desarrollado en la banca, el de la ‘banca en la sombra’ está «en su infancia»

En su opinión, este giro en las carteras hacia activos que son, en muchos casos, menos líquidos sitúan a la «banca en la sombra» en una posición vulnerable ante un cambio en la confianza de los inversores. Un ejemplo reciente sería el de la gestora H20, que sufrió fuertes reembolsos a finales de junio ante las dudas sobre su posición de liquidez. Una situación que, según Guindos, podría haber sido más grave en un escenario de mercado adverso.

Ante este cúmulo de riesgos, Guindos se ha mostrado partidario de establecer mayores controles sobre estas entidades. Así, ha señalado dos líneas de defensa. «En primer lugar, el sector financiero no bancario debe tener estándares prudenciales sólidos», ha comentado, antes de añadir que «también necesitaremos una extensión del conjunto de herramientas macroprudenciales para el sector financiero no bancario, a fin de proporcionar a las autoridades los medios para abordar los riesgos a nivel del sistema».

Según el vicepresidente del BCE, mientras el modelo para el control de los riesgos en los bancos está «relativamente bien desarrollado», en el caso de la banca en la sombra «todavía está en su infancia y necesita un mayor desarrollo».