La Generalitat quiere acordar un sueldo mínimo interprofesional (SMI) superior en Cataluña al del conjunto de España. Y lo hará en negociación con la patronal y los sindicatos, consciente de que no tiene competencias para imponerlo. Así lo ha anunciado hoy el vicepresidente y conseller de Economía, Pere Aragonés, en la presentación del Informe Anual de la Economía Catalana 2018, en el que vuelve a destacar el aumento de las desigualdades en esta comunidad.

Aragonés ha asegurado que el nuevo SMI, fijado por le Gobierno del PSOE en 900 euros hace apenas unos meses, en una subida récord del 21%, «es demasiado bajo» para Cataluña, donde el coste de la vida es superior al de la media española. El dirigente de Esquerra ha señalado la via del aumento del SMI como la mejor manera de combatir esas desigualdades económicas señaladas por el informe. «Debemos combatir la feminización de la pobreza y la precariedad y lo podremos hace si avanzamos hacia un salario mínimo de referencia propio».

El conseller de Economía recoge así una propuesta que, de hecho, la plantearon sus socios de JxCat durante la campaña electoral de las generales, por lo que el consenso en el Govern, al menos en este punto, parece amplio. Aragonés ha explicado que en las próximas semanas el Govern pondrá en marcha un estudio para hacer una estimación de cual debería ser ese nuevo salario mínimo de referencia, con el objetivo de presentarlo en tres meses, coincidiendo con la tramitación de los presupuestos de la Generalitat para 2020.

«Hay que iniciar un proceso de concertación social» ha advertido ante representantes tanto de la patronal Foment del Treball como de los sindicatos UGT y CC.OO. Los actores sociales han compartido con Aragonés la preocupación por la desigualdad creciente en la economía catalana, pero no su fórmula para afrontarla.

Para Foment, el crecimiento de las desigualdades no es sólo una cuestión de salarios. La patronal reclama analizar otras variables, aunque lo cierto es que, cuando el Gobierno aprobó la subida del SMI, Foment fue mucho menos combativa que la CEOE contra la medida gubernamental.

Los sindicatos no se lo creen

Tampoco los sindicatos comparten la fórmula de Aragonés, convencidos de que el Govern pretende así evitar la presión para que suba impuestos a las rentas altas, como le exigen los Comunes para pactar los presupuestos. El líder de CCOO en Cataluña, Javier Pacheco, ha advertido que la propuesta de la Generalitat «no es más que buscar un espacio en el que intentar evadir su responsabilidad sobre cómo debe intervenir en la reducción de las desigualdades salariales» y ha recordado que «ni el en ámbito del Govern ni en la negociación colectiva tenemos las competencias para fijar un salario mínimo interprofesional en Cataluña».

Por contra, Pacheco ha defendido que «lo que hay que hacer» para reducir las desigualdades salariales en Cataluña es «actuar sobre los salarios máximos a través del IRPF, del cual tiene todas las competencias la Conselleria de Economía». La conclusión, para el líder de Comisiones Obreras, es que «Aragonés está evadiendo sus responsabilidades».