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Bankia sucumbe ante los tipos negativos: "No vamos a alcanzar el objetivo de beneficio"

El banco admite que no cumplirá la meta de ganar 1.300 millones en 2020, pero mantiene su intención de repartir 2.500 millones en dividendos

Bankia sucumbe ante los tipos negativos: "No vamos a alcanzar el objetivo de beneficio".

José Sevilla, consejero delegado de Bankia. EFE

Bankia claudica ante el escenario de tipos negativos. La confirmación, tras los últimos mensajes del Banco Central Europeo (BCE), de que los tipos negativos seguirán condicionando el escenario financiero europeo por un periodo prolongado ha llevado a la entidad nacionalizada a asumir que no cumplirá con la meta de beneficios que se había marcado para 2020 cuando lanzó su Plan Estratégico a inicios del año pasado.

«No vamos a alcanzar los 1.300 millones de beneficio para el año que viene», confirmó el consejero delegado de Bankia, José Sevilla, durante la rueda de prensa de presentación de los resultados del primer semestre, en el que banco obtuvo unas ganancias de 400 millones de euros, un 22% menos que en el mismo periodo del año anterior.

Sevilla, que pospuso la definición de un nuevo objetivo hasta que el consejo rehaga sus cuentas en la segunda mitad del año, quiso restar dramatismo a esta situación, señalando que era algo que ya estaba asumido por los analistas e inversores y que, por ende, ya se encontraba recogido en el precio de la acción de Bankia, que acumula en el año recortes próximos al 25%.

El banco no se plantea ninguna fusión por el momento, pero permanece atento a oportunidades

Para hacer frente a este escenario, la entidad sigue confiando en su estrategia para dinamizar los ingresos, tras haber puesto anteriormente el foco en la reducción de costes, tras la integración con BMN. En este sentido, el banco se muestra cómodo con sus niveles de eficiencia actuales y descarta por el momento abordar nuevas operaciones de fusión, aunque «la situación puede cambiar y lo que tenemos que hacer es permanecer atentos y no dormirnos en los laureles», indicó Sevilla.

La entidad confirmó, no obstante, que «los vectores fundamentales de gestión» del plan estratégico avanzan de forma satisfactoria y se mantienen. Así, el banco ha puesto especial énfasis en el crecimiento del crédito (con fuerte impulso de la cartera de financiación al consumo y de empresas), la mejora de la rentabilidad, la reducción de los activos problemáticos y la generación orgánica de capital.

Todo ello le permite a la entidad mantener su compromiso de generar un exceso de capital de unos 2.500 millones entre 2018 y 2020 (hasta junio acumula ya 1.137 millones) con la intención de distribuirlos entre sus accionistas. A este respecto Sevilla se ha mostrado convencido de que los avisos del Banco de España para que los bancos sean prudentes en sus pagos de dividendos no afectarán a estos planes, ya que «lo que los supervisores están pidiendo es que las entidades sean prudentes. Y creemos que nuestros ratios de capital no son prudentes sino híperprudentes».

Entre los accionistas  de Bankia el peso mayoritario -en torno al 60%- sigue correspondiendo al Gobierno, a través del Frob, y no se espera que haya cambios de forma inminente, dada la depreciación sufrida por las acciones del banco en los últimos tiempos. En cualquier caso, Sevilla se mostró confiado en que de aquí a finales de 2021, cuando está fijado el límite de tiempo para deshacer esa participación, «surjan ventanas para privatizar totalmente o, al menos, reducir de forma significativa la participación del Frob».

Inestabilidad política

El directivo del banco señaló que el actual escenario político, con un gobierno en funciones desde hace varios meses, no está afectando a la relación del banco con las instituciones. «Nuestra relación con el Frob y con el Ministerio de Economía sigue siendo muy fluida», ha apuntado. No obstante, ha expresado su deseo de que «haya un Gobierno, que se forme pronto, y que sea sólido, decidido y que pueda ejecutar las políticas que considere deseables».

Porque, según apuntó Sevilla, «la inestabilidad política nunca es buena para la economía», aunque reconoció que «llevamos ya varios años de experiencia en un escenario como éste y hemos visto que la economía ha seguido mostrando una dinámica muy positiva. La economía tiene sus dinámicas propias y es capaz de resistir con tasas de crecimiento sólidas». 

Sevilla insiste en su creencia de que no hubo delito en la salida a bolsa de Bankia aunque «fue un error»

El consejero delegado de Bankia también dedicó unas palabras a los distintos conflictos judiciales que afectan actualmente a la banca española, reconociendo que, «por supuesto que afectan a la reputación del sector», pero señalando que «lo que tiene que hacer cada uno es predicar con el ejemplo y hacer las cosas bien».

Respecto al juicio sobre la salida a bolsa de Bankia, Sevilla señaló que «este asunto se ve ya como una cosa muy lejana, del pasado», por lo que no espera que tenga demasiado impacto en la visión que actualmente tienen los clientes del banco. En cualquier caso, insistió en la visión de la dirección actual del banco de que la salida a bolsa no fue un delito. «Visto con el tiempo, parece evidente que la salida a bolsa fue un error. Pero entre un error y un delito hay una gran diferencia», apuntó.

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