La aerolínea irlandesa Ryanair confirmó hoy que podría recortar su plantilla en hasta 500 pilotos y 400 tripulantes de cabina debido, entre otros factores, al impacto del “brexit”, el encarecimiento del combustible y el retraso en la entrega de aviones Boeing 737 Max.

La compañía agregó este jueves detalles al respecto, después de que su consejero delegado, Michael O’Leary, expusiera sus planes de reestructuración en un vídeo enviado el miércoles a sus trabajadores, en el que pidió “perdón” por “las malas noticias”.

En el vídeo de cuatro minutos de duración el directivo indicó que la reducción de la actual plantilla de Ryanair, compuesta por 19.000 trabajadores es, “simplemente, inevitable”.

El beneficio de Ryanair cayó un 21% en el primer trimestre

O’Leary informó el lunes de que el beneficio cayó el 21 % en el primer trimestre de su ejercicio fiscal, hasta 243 millones de euros, como consecuencia también del abaratamiento de los billetes y el aumento de los costes de plantilla, derivados “sobre todo, por las grandes subidas salariales de pilotos y tripulantes de cabina negociadas el pasado año”.

“Estas malas noticias llegan solo dos semanas después de anunciar que los retrasos en la entrega de (Boeing) Max significan que, en vez de incorporar 58 nuevos aviones para el verano de 2020, ahora, como mucho, adquiriremos solo 30 de esos aparatos”, explicó el directivo en el vídeo interno.

Además de estos desafíos, advierte de que ahora “parece más probable” que el Reino Unido abandonará la Unión Europea (UE) sin acuerdo “en menos de doce semanas”.

“Nos preocupa que (un “brexit” salvaje) tenga un efecto muy dañino, particularmente en nuestras bases del Reino Unido y en algunas de Irlanda, que dependen sobremanera en el tránsito de pasajeros entre Irlanda y el Reino Unido”, dijo.

Despidos a partir de septiembre

En la cinta no especifica el número exacto de trabajadores que podrían perder su puesto, aunque precisó que “sobran” en torno a 500 pilotos y 400 tripulantes de cabina, por lo que prevé despidos a final de su “calendario de verano en septiembre y octubre, y algunos también inmediatamente después de Navidades”.

El sindicato irlandés Fórsa, que representa a los trabajadores de Ryanair desde mediados de 2018, aseguró que sigue de cerca la situación, pero reconoció que, de momento, no tiene información exacta sobre qué rutas y bases se verán afectadas por los recortes.

O’Leary ya estimó el mes pasado que el retraso en la entrega de aviones Boeing reducirá el crecimiento de la compañía en el verano de 2020 del 7 al 3 %, por lo que el tráfico anual de pasajeros podría caer de 162 millones previstos hasta ahora a 157 millones.

Asimismo, subrayó que las dificultades que atraviesa el fabricante estadounidense para cumplir con los pedidos previstos causarán “recortes y cierres” en algunas bases de operaciones europeas durante el próximo invierno y el verano de 2020.