Economía

Calma tensa en los mercados europeos tras la nueva embestida de la guerra comercial

Ligeras alzas en las bolsas europeas, tras el descalabro de Wall Street la noche anterior y las pérdidas generalizadas en Asia en la mañana de este martes

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Calma tensa en los mercados europeos tras la nueva embestida de la guerra comercial
Calma tensa en los mercados europeos tras la nueva embestida de la guerra comercial.

Interior de la Bolsa de Madrid. EFE

Resumen:

La calma tras la tempestad. Pero una calma nerviosa. Las bolsas europeas han arrancado este martes tratando de dejar atrás los episodios de pánico que recorrieron el mercado la tarde anterior. El resurgir de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China vuelve a dibujar en el horizonte un escenario de enfrentamiento entre las dos grandes potencias mundiales que en poco ayudará a una economía que languidece por momentos.

En la noche de este lunes, después de que Wall Street sufriera su mayor derrumbe en el año, el Tesoro estadounidense optó por lanzar un nuevo golpe a las autoridades chinas, al clasificar al gigante asiático como “manipulador de divisas”, después de que el yuan registrara su mayor depreciación en más de una década. El secretario del Tesoro, Strevan Mnuchin, amenazó tras esto con tomar represalias para acabar con sus “injustas” ventajas competitivas en el marco del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El Banco Popular de China (BPC), que ha expresado en un comunicado su “firme oposición” a la calificación del Tesoro, ha advertido de que los pasos dados por Estados Unidos desencadenarán turbulencias en el mercado financiero y tendrán un impacto negativo grave en la estabilidad del sistema monetario internacional.

La reacción estadounidense agranda aún más la brecha abierta entre ambos países y muestra la preocupación generada por el contraataque de China a través de su divisa, con el que parece evidenciar su total disposición a resistir el pulso que le viene planteando la Casa Blanca. “El problema ahora es que ambas partes podrían situarse en una posición en la que sería imposible retroceder sin perder fuerza. En consecuencia, las perspectivas de llegar a un acuerdo han disminuido y los riesgos de escalada de la tensión han aumentado”, indica Keith Wade, economista jefe y responsable de estrategia de Schroders.

Unos buenos datos del sector industrial alemán permiten a las bolsas europeas recuperar algo de terreno

En esta compleja situación, los mercados europeos se esfuerzan este martes por poner freno a su reciente declive, que ha llevado al EuroStoxx 50 a restar más de un 6% de su valor en menos de dos semanas. Los principales índices de la región remontan a primera hora de la mañana en torno al 0,5%, con la ayuda de unos datos de pedidos industriales en Alemania que parecen alejar los miedos de recesión en la locomotora de la Eurozona.

En España, el Ibex se muestra algo rezagado, con alzas de poco más del 0,1%, con el sector financiero una vez más actuando como lastre. La remontada de Siemens Gamesa y Cellnex actúa, no obstante, de contrapeso.

Las bolsas europeas dejan así, de momento, a un lado la preocupación imperante en el mercado, que ha llevado también este madrugada a las bolsas asiáticas a cerrar el día con recortes generalizados. El índice ASX 200 de Australia cedió cerca de un 2,5%, mientras que el Kospi coreano y el índice chino de Shanghai se dejaron alrededor de un 1,5%. El Nikkei japoné cayó un 0,65%, en una sesión en la que los recortes fueron de más a menos, con los inversores algo aliviados por la estabilidad que mostró el yuan en la jornada.

En cualquier caso, y a pesar del mayor alivio experimentado este martes, los analistas creen que los últimos sucesos ensombrecen mucho el panorama para las bolsas a corto plazo y, salvo un giro brusco de los acontecimientos, prevén que los episodios de tensión podrían manifestarse de forma recurrente en las próximas semanas.

“Lo que subyace detrás del movimiento de devaluación realizado por China como represalia a las mayores tarifas de Trump es que las posturas comerciales entre ambos países están más distantes que nunca, la posibilidad de que ambas alcancen un acuerdo comercial se antoja muy complicada, y la introducción del elemento divisa, antes secundario, como protagonista en las negociaciones añade más incertidumbre al desenlace de las mismas y genera el temor de que ambas naciones conviertan el conflicto comercial en un conflicto de divisas”, advierten en Link Securities.

La creciente amenaza de crisis, recrudecida también por la postura del nuevo gobierno británico de Boris Johnson, que azuza las opciones de un Brexit caótico, obligan a los inversores a vigilar con atención la evolución de los distintos datos económicos y redoblan la presión sobre los bancos centrales para actuar con vistas a evitar el descarrilamiento de la economía global.