Economía | Empresas

Tesla pulveriza sus récords y apunta ya a los 100.000 millones de valoración

El mercado recobra la confianza en el grupo de Elon Musk, que es visto como una "amenaza existencial" para los rivales más rezagados en la adaptación a la nueva era del motor

logo
Tesla pulveriza sus récords y apunta ya a los 100.000 millones de valoración

Vehículo de Tesla.

Resumen:

El éxito vuelve a sonreir a Tesla en los mercados financieros. El fabricante de vehículos eléctricos fundado por Elon Musk registraba este lunes un nuevo máximo histórico al superar sus acciones por primera vez la barrera de los 500 dólares, lo que supone una capitalización superior a los 94.600 millones de dólares (cerca de 85.000 millones de euros).

La escalada del 9,77% registrada este lunes por el grupo de automoción representa tan sólo un paso más en la espectacular racha emprendida por el grupo en los últimos tiempos, y que le ha llevado a duplicar su valor en menos de tres meses y a acumular unas ganancias superiores al 190% desde el pasado junio.

Los inversores muestran así su renovada confianza en un grupo que se presenta como una de las grandes apuestas de cara a la nueva era a la que parece encaminarse el sector mundial de la automoción, con la electrificación y los vehículos autónomos como las tendencias determinantes a medio plazo.

Oppenheimer valora sus acciones en 612 dólares, un 16% por encima de sus niveles actuales

Esta confianza en torno al grupo se ha visto reforzada en los últimos meses por los resultados que la compañía presentó el pasado octubre, que mostraron unos inesperados beneficios y, más recientemente, por los últimos datos de entregas de vehículos, que alcanzaron los objetivos marcados por la propia dirección de Tesla para 2019, poniendo fin a una sucesión de decepciones en este apartado que había minado mucho la credibilidad del grupo.

Este lunes, la firma de análisis estadounidense Oppenheimer se refirió a Tesla como una «amenaza existencial» para muchas compañías de transporte, que no pueden o no están dispuestos a un ritmo más rápido.

En un informe, Oppenheimer ha resaltado la tolerancia al riesgo de Tesla, su capacidad para implementar enseñanzas de los errores del pasado y sus mayores ambiciones respecto a la competencia como algunos de los puntos fuertes de una compañía que, además, «ha alcanzado una escala crítica suficiente para respaldar un flujo de caja libre positivo y sostenible».

Con estos argumentos, la firma de inversión situaba el precio objetivo que otorga a las acciones de Tesla en los 612 dólares, un 16,6% por encima de los niveles actuales y la cifra más elevada entre los analistas que cubren el valor. De cumplirse este pronóstico, la capitalización de Tesla alcanzaría los 110.000 millones de dólares (unos 99.000 millones de euros), cifras solo comparables en España a las de Inditex y que le situarían como el segundo mayor fabricante de vehículos del mundo por valor de mercado, sólo superado por Toyota.

Las agencias de rating han valorado recientemente la mejora de la situación financiera de la compañía

Estos números resultan especialmente llamativos si se valora la situación de inestabilidad que asediaba al grupo hace poco más de medio año. Amén de las excentricidades de su fundador, Elon Musk, la compañía se vio penalizada por su incapacidad para incrementar los ritmos de producción de vehículos a los niveles marcados en su propia hoja de ruta y el constante consumo de capital, que llegaba a poner en cuestión su propia viabilidad financiera.

La evolución más reciente, sin embargo, ha logrado eliminar muchos de estos temores. De hecho, la agencia S&P decidió el pasado noviembre cambiar la perspectiva negativa que mantenía sobre el rating del grupo a positiva. «Los resultados en los últimos trimestres indican una mejor absorción de costes en volúmenes más grandes y una mayor eficiencia operativa y automatización de procesos», indicaron entonces en la agencia, unos argumentos similares a los esgrimidos por Moody’s unos meses antes para retirar también la perspectiva negativa sobre la nota del grupo de automoción.

Con estos mimbres más sólidos, Tesla se presenta nuevamente como uno de los grandes rivales a batir por los fabricantes tradicionales, que se enfrentan desde hace ya varios ejercicios al reto de transformar su cartera de productos para adaptarse a las nuevas exigencias medioambientales (que amenaza con onerosas sanciones a quienes las incumplan) y a las cambiantes demandas de los consumidores.

Tiempos difíciles para el sector

Estos grupos, entre los que se cuentan todas las grandes marcas de automoción a nivel global, han chocado en los últimos tiempos con la necesidad de aplicar ingentes inversiones para dar respuesta a estos retos, en un momento de ralentización de la demanda y cuando, además, el apetito de los inversores por esta nueva gama de vehículos eléctricos es aún limitado. La ventaja obtenida en este terreno por Tesla, como fabricante original de vehículos eléctricos, aparece como una brecha cada vez más difícil de cerrar.

Sólo Ferrari, con ganancias del 61% en doce meses, ha sido capaz de superar el rendimiento de Tesla

Así se entiende que el buen tono mostrado en los últimos tiempos por Tesla apenas encuentre imitadores entre sus competidores internacionales. Si la empresa de Elon Musk cotiza hoy un 57% por encima de los niveles de hace un año, la evolución de los grandes fabricantes estadounidenses, Ford y General Motors es mucho más modesta, con repuntes del 2,7% en el caso del primero y recortes superiores al 7% para General Motors

Del mismo modo, en Europa, sólo Ferrari ha sido capaz de mantener el ritmo e incluso superar el rendimiento de Tesla en los últimos doce meses, al firmar unas ganancias del 61%. Algo rezagado queda Volkswagen, que sube algo menos del 30% en ese periodo. Y en Japón es Toyota la que mejor ha capeado las dificultades del último año, con subidas superiores al 12%.

Entre el resto de grandes fabricantes, los movimientos han sido mínimos -incluso para compañías como Fiat-Chrysler y Peugeot, pese a la buena acogida a su proyecto de fusión– o, en el caso de la alianza entre Renault, Nissan y Mitsubishi, las pérdidas han rondado el 30%.

Comentar ()