El Consejo de Ministros ha aprobado este martes movilizar hasta 100.000 millones de euros en créditos públicos de los que el Estado será avalista con el objetivo de dar liquidez a las empresas en el marco de la crisis económica generada por la emergencia sanitaria del Covid-19.

Esta financiación supone movilizar entre 150.000 y 200.000 millones de euros incluyendo el sector privado, según ha explicado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras la reunión del gabinete. «El Estado será el garante de los avales», ha añadido.

Sánchez ha sacado pecho de los 200.000 millones de euros que va a movilizar el Gobierno, de los que 117.000 millones serán públicos y el resto privados. De esa cantidad, 100.000 millones corresponderán a avales del Estado. De acuerdo con fuentes del Gobierno, la estimación de los 200.000 millones corresponde a la capacidad que el Ejecutivo podría activar a través de los créditos y las líneas del ICO.

Además, ha aprobado una moratoria en el pago de hipotecas para aliviar la carga económica de las personas que pierdan su empleo o sufran un cambio en sus condiciones laborales por culpa de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) a consecuencia de la crisis.

Así, el Gobierno congelará los pagos de los préstamos hipotecarios de primera vivienda para aquellos ciudadanos afectados por las medidas tomadas en el marco de la crisis sanitaria que se encuentren en una situación de «especial vulnerabilidad», según ha explicado Sánchez. Los pagos de las cuotas hipotecarias se retomarán en las mismas condiciones una vez se haya superado esta situación.

«Nadie será desahuciado»

«Ninguna persona perderá su vivienda. Nadie será desahuciado por superar una situación económica difícil», ha añadido Sánchez.

La moratoria de los pagos de la hipoteca es una de las medidas que más se han solicitado al Gobierno desde el ámbito de los consumidores. De hecho, la organización Asufin abrió hace unos días una petición en Change.org para compilar firmas a favor de una medida similar.

Además, es una de las iniciativas que ha tomado el Gobierno italiano para intentar mitigar el coste de la crisis del coronavirus a sus ciudadanos. En el caso de Italia, el Ejecutivo decidió congelarlos durante año y medio y, además, permite a las empresas pedir al banco un aplazamiento de sus préstamos.

Los bancos españoles ya habían empezado a anunciar medidas para reducir el impacto de esta crisis en sus clientes, pero en ningún caso incluían moratorias. Lo que habían puesto a disposición de su clientela son, principalmente, créditos a pymes y autónomos, así como líneas de financiación a empresas.