La crisis sanitaria del Covid-19 y las perspectivas del panorama económico una vez llegue la calma han azotado a los mercados en las últimas semanas, por lo que muchos inversores se preguntan si es buen momento para entrar en determinados activos. El abanico de posibilidades es muy amplio, por lo que es necesario ser selectivo y tener cautela a la hora de invertir.

El bursátil ha sido uno de los mercados más castigados estos días, por lo que podrían parecer una buena salida en estos momentos, pero desde Carmignac advierten de que siguen siendo “sumamente endebles”, dado que “partían de unos niveles excesivos apuntalados por el apalancamiento financiero y la creencia de que la coyuntura de volatilidad reducida duraría eternamente”.

En este contexto, desde la firma destacan el peso de la transformación digital, por lo que ven valor en los sectores de la distribución (con el impulso del comercio de alimentación online) y el entretenimiento (con los servicios a la carta de las nuevas plataformas). De hecho, recuerdan que el sector de juegos en la nube y online se ha revalorizado un 25% en la última semana, lo que sienta las bases para que se produzca una «aceleración» de estas tendencias a largo plazo durante los próximos meses o años”.

Además, desde Carmignac ven potencial en las empresas orientadas al mercado interno chino por la mejora de la balanza de pagos del país, que se ve impulsada por la caída del precio del petróleo y las materias primas y la “entrada en punto muerto” a nivel mundial del turismo, habitual lastre para la balanza de pagos. 

Con todo, desde Natixis IM creen que los riesgos a la baja y la volatilidad en los mercados continuarán mientras no se conozca el impacto y la duración de la pandemia. “Los inversores no pueden poner en precio el alcance del impacto económico hasta que no sepamos cuánto durará”, explican.

«Lo bueno y lo malo se ha castigado igual»

Por su parte, los expertos de Aberdeen Standard Investments ven oportunidades en renta variable en compañías de alta calidad y resistentes, que “se han visto atrapadas en esta oleada de ventas indiscriminadas”. “Lo bueno y lo malo ha sido castigado por igual y esta situación podría generar oportunidades”, apuntan.

Los inversores que vendan ahora se arriesgan a cristalizar las pérdidas en lugar de evitar más caídas

Lo que desde la firma no recomiendan es deshacer posiciones en este momento debido a los fuertes desplomes de las Bolsas. “Los inversores que vendan ahora se arriesgan a cristalizar las pérdidas en lugar de evitar más caídas”, afirman. En esta situación, creen que las carteras deben estar adecuadamente diversificadas y “los valores que se tienen en cartera deben asignarse de manera que puedan superar una crisis económica en buenas condiciones, independientemente del tiempo que dure dicha crisis”.

En cuanto a la renta fija, desde Carmignac creen que, a pesar de que las medidas tomadas por el Banco Central Europeo, que han tenido como consecuencia un refuerzo de la deuda de los países periféricos, este tipo de activos no ofrece aún un perfil de riesgo y remuneración “favorable”. 

Valoran, por otra parte, la opción de la deuda corporativa, dado que “las soluciones para sustituir los ingresos ofrecidas por los diferentes gobiernos para evitar una crisis están reduciendo el riesgo de solvencia para los emisores de mejor calidad”.

Para Philipe Lespinard, responsable de Renta Fija de Schroders, los bonos a corto plazo son interesantes activos para mantener en las actuales circunstancias, teniendo en cuenta que hay casos de bonos a uno o dos años con rendimientos de entre el 5% y el 7%.

El oro, valor refugio por excelencia

El oro, por su parte, se ha visto en las últimas semanas beneficiado por el riesgo geopolítico, la caída de los tipos en Estados Unidos y la volatilidad de los mercados, por lo que Diego Fernández Elices, director general de inversiones de A&G Banca Privada, lo sigue considerando un activo interesante con recorrido a medio plazo. “Las recientes caídas han hecho saltar muchos margin calls y eso explica las caídas del oro, pero en momentos así, el refugio es el cash”, apunta.

Es cierto que, a pesar de ser un valor refugio, el oro ha experimentado bastante volatilidad durante las últimas semanas, algo que James Luke, cogestor del fondo Schroder ISF Global Gold, achaca a que el oro se ha visto afectado por las caídas de los mercados de valores.

“El oro es un seguro contra todos los riesgos conocidos y desconocidos”

No obstante, en Credit Suisse ven el oro como un “buen diversificador” de las carteras multiactivos, mientras que en Flossbach von Storch consideran que este activo “es un seguro contra todos los riesgos conocidos y desconocidos” de un sistema financiero que consideran “frágil” por la alta deuda y la política monetaria expansiva. “Es como un seguro contra incendios que contratas pero esperas no tener que usar”, añade.

Por su parte, desde WisdomTree consideran que el níquel “presenta perspectivas interesantes a largo plazo, ya que se espera que su uso en baterías de vehículos eléctricos impulse el crecimiento de su demanda a futuro”, aunque se haya visto impactado por “los recientes vientos en contra que han comenzado a golpear a los metales industriales”.

En todo caso, se elija el activo que se elija, desde Schroders advierten que hay que ser “selectivo y cauteloso”, dado que si la recesión se extiende más de lo previsto “no importará lo baratas que sean algunas compañías hoy, porque al final valdrán cero y para otras, la tasa de recuperación será muy baja”. Añaden que es necesario tener “más claridad” sobre el alcance de las medidas de los gobiernos para “tener una mejor visión de dónde están los mayores riesgos y dónde las mejores oportunidades”.