El Gobierno ha aprobado este martes una serie de medidas económicas para ayudar a ciudadanos y empresas a paliar el impacto económico de la crisis sanitaria del coronavirus. Entre ellas, concede a las fundaciones bancarias dos años más para sacar a Bolsa a las antiguas cajas de ahorro, una medida que beneficia directamente a Ibercaja, que debía debutar en el mercado bursátil este mismo año, según la legislación vigente.

En el marco de la reestructuración bancaria, el memorándum de entendimiento firmado por el Gobierno español con la Unión Europea daba a las fundaciones bancarias, anteriores dueñas mayoritarias de las antiguas cajas de ahorro, dos opciones: o reducían su participación por debajo del 50%, lo cual se materializaba a través de una salida a Bolsa o, si querían mantener el control, debían dotar un fondo de reserva, para lo cual tienen hasta 2024. Esta segunda opción implica traspasar a ese fondo un 30% de sus dividendos.

La opción que tomaron las fundaciones presentes en el capital de Ibercaja fue la de rebajar su participación de control, algo que debían hacer antes de junio de 2020. La entidad continuaba con este plan antes de la llegada de esta crisis sanitaria, aunque las condiciones del mercado no parecían las óptimas para salir a Bolsa.

Ya no tendrá que preocuparse por ese plazo, dado que se amplía dos años, hasta junio de 2022, de acuerdo con la nueva norma aprobada este martes por el Ejecutivo. «Las fundaciones bancarias que cuenten con un programa de desinversión aprobado por el Banco de España (…) podrán optar por la ampliación del plazo para cumplir el objetivo de desinversión hasta en dos años adicionales presentando una modificación de su programa de desinversión», indica la nueva norma, a la que ha tenido acceso este medio.