Lufthansa ha asegurado que hasta 22.000 puestos de trabajo están en juego como consecuencia del impacto del coronavirus en su negocio, a pesar del plan de rescate de 9.000 millones ofrecido por el Gobierno alemán.

Tras una reunión con los sindicatos el pasado miércoles, los medios locales recogen estas declaraciones el miembro del comité de Recursos Humanos de la compañía Michael Niggemann, que aseguró que sin una reducción de los costes de personal, Lufthansa «perderá la oportunidad de un mejor reinicio» y supone el riesgo de que la compañía salga de la crisis «significativamente debilitado».

Lufthansa espera lograr un acuerdo con los sindicatos para el 22 de junio. Ese mismo día dejaría de cotizar en el DAX 30, índice de referencia de Alemania. La compañía, que registró unas pérdidas de 2.124 millones de euros en el segundo trimestre, espera que la demanda se recupere lentamente y recortar su flota en unos 100 aviones en el corto plazo.

Para hacer frente a la crisis y la devolución de los préstamos, la compañía quiere aumentar el flujo libre de caja en comparación con los niveles anteriores a la crisis, a pesar de que la demanda se mantendrá por debajo, para lo que pondrá en marcha un programa de reestructuración en todas las áreas, acordando soluciones «innovadoras» con sindicatos y comités de empresa.

El sindicato UFO ha emitido un comunicado en el que solicita a los accionistas de Lufthansa que hagan uso de sus derechos de voto en la junta de accionistas del próximo 25 de junio para aprobar el rescate del Gobierno. De no ser así, el sindicato señala que «solo queda la insolvencia».