Economía

Los bancos, a la caza de ingresos: ya dan créditos sin abrir cuenta, como las financieras

BBVA ofrece contratar un préstamo y disponer del dinero en solo ocho horas

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Los bancos, a la caza de ingresos: ya dan créditos sin abrir cuenta, como las financieras

Sede de BBVA en Madrid. Europa Press

Resumen:

Los bancos están diversificando poco a poco su negocio para obtener más ingresos y arañar rentabilidad en un contexto en el que sus márgenes llevan meses impactados por los tipos bajos, cuyo horizonte no es muy positivo aún. Algunos están recurriendo a vender móviles y electrodomésticos con opción a financiación para engrosar los márgenes, mientras otros optan por facilitar la concesión de préstamos permitiendo solicitarlos sin abrir una cuenta, como hacen las financieras, con el objetivo de atraer a los no clientes.

La tendencia es a ser más conservadores que a buscar nuevos clientes, al menos por el momento

BBVA lanzó hace unos meses un préstamo rápido contratable online que no requiere abrir una cuenta bancaria, pues la cuota se carga en la entidad habitual del cliente, una novedad que ningún otro de los grandes bancos permite por el momento. El dinero se puede obtener en tan solo ocho horas laborables y para contratar el crédito se puede o bien entregar la documentación de identidad o bien permitir al banco conectar con la entidad habitual del cliente de forma anónima y segura para obtener la información.

Este producto se comercializa para importes entre 3.000 y 20.000 euros con un tipo de interés del 8,64% TAE (que se rebaja en casi un punto porcentual si el cliente decide domiciliar su nómina en el banco) y la devolución debe realizarse en un plazo de entre dos y ocho años. El único requisito es contar con una nómina o una pensión.

Esta práctica de créditos rápidos sin apertura de cuentas es muy habitual entre las financieras, incluidas las que pertenecen a los grupos bancarios tradicionales, pero no en los propios bancos. Muchas entidades tienen acuerdos con empresas de distribución (MediaMarkt, El Corte Inglés…), concesionarios y otro tipo de comercios para ofrecer financiación a la compra de electrodomésticos, una operación para la que no es necesario abrir una cuenta en el banco.

Sabadell Consumer Finance, CaixaBank Payments & Consumer y Santander Consumer Finance, entre otras, permiten solicitar un préstamo para financiar una compra de consumo sin ser cliente del banco en los casos en los que la adquisición se haga en un establecimiento asociado.

Sin embargo, entre la banca comercial no es nada común, pues todas las grandes entidades exigen la apertura de una cuenta a la hora de obtener un préstamo. Existen, no obstante, casos similares, como el de American Express, cuyos préstamos, lógicamente, se cargan en la cuenta de un banco, o el de Coinc, la marca digital de Bankinter, que desde que lanzó su hipoteca online permitía contratarla sin obligar al cliente a abrir una cuenta. ING, por su parte, permite recibir préstamos sin domiciliar nómina, pero con la obligatoria apertura de una cuenta.

Rentabilidad Vs. análisis de riesgo

Pasar de priorizar la máxima vinculación del cliente a ofrecer distintos tipos de fidelidad, como es el caso, sería, sin duda, un cambio de mentalidad para los bancos tradicionales. «Con el entorno de tipos actual, por el cual los bancos no pueden remunerar prácticamente a los depositantes, eliminar esa obligación es una solución interesante para mejorar la rentabilidad», explica a este periódico Arturo Zamarriego, especialista en derecho bancario, regulación financiera y guías de supervisión bancaria.

Sin embargo, este experto cree que «un cambio de modelo en esa dirección pudiera tener el inconveniente de priorizar la rentabilidad frente al riesgo de no disponer de toda la información de la capacidad de pago del prestatario».

De hecho, en el marco de la crisis del Covid-19, los bancos, como ya adelantó este periódico, van a ser más estrictos a la hora de valorar el riesgo de un cliente, habida cuenta de la alta morosidad a la que ya se van a tener que enfrentar por el deterioro de la actividad económica. La tendencia es a ser más conservadores que a buscar nuevos clientes, al menos por el momento, explican fuentes financieras.

Por su parte, Santiago Carbó, director de Estudios Financieros de Funcas, cree que «estimular la competencia puede ser bueno» en un momento en el que crecen los competidores no bancarios e, incluso, no financieros, al tiempo que los bancos «están aceptando que es importante tener opciones para clientes con diferentes tipos de fidelidad».

En busca de rentabilidad

Con unos tipos en mínimos y con los supervisores pidiendo más eficiencia y menos sobrecapacidad, la banca tiene que convivir cada día con la espada de Damocles de la rentabilidad, por lo que busca constantemente nuevas vías de obtener ingresos, como echar el lazo a no clientes o vender electrodomésticos.

Para que la banca pase de nivel hacen falta tipos de interés más normalizados»

Santiago Carbó

«Una vez que los bancos hayan realizado la reducción de costes de estructura para mejorar la cuenta de resultados, las entidades deben desviar su atención hacia una oferta de servicios y soluciones personalizada a los clientes. Se debe sustituir la visión de producto actual por la de servicios», apunta Zamarriego.

En su opinión, los bancos cuentan con tres vías para ello: ir hacia un modelo de banca transaccional a través de un aumento de la gestión de un volumen significativo de servicios de pago (tanto en personas físicas como en pymes y grandes empresas), ampliar la venta de productos y servicios más allá de la distribución de seguros e incrementar la oferta de financiación al consumo (la que más ingresos genera, pero también la que desata antes la morosidad) teniendo en cuenta los hábitos del cliente.

Para Carbó, la rentabilidad no es tanto un problema como un reto, «un desafío muy importante que se cruza con otros que puedan mejorarla, como la digitalización o seguir logrando otras ganancias de eficiencia». También durante esta crisis, en la que «prestar mientras dure la incidencia del Covid-19 de forma decidida y con avales públicos es una buena manera de mantener el pulso de la actividad bancaria», pero «para pasar de nivel hacen falta tipos de interés más normalizados».

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