Economía

Estas son las medidas de la Unión Europea para proteger el despliegue del 5G

Europa Press

Medicina personalizada, agricultura más precisa, movilidad conectada… El 5G, la quinta generación de redes móviles, tendrá un papel clave en la vida de los ciudadanos de la Unión Europea (UE) Esta tecnología permite más velocidad de transferencia y capacidad de conexión. Para que su despliegue sea un éxito, sin embargo, hay que protegerla de los ataques informáticos. La Comisión Europea (CE) ya ha lanzado un decálogo de recomendaciones para afianzar la ciberseguridad sobre la tecnología 5G.

Y es que el 5G ya es una realidad. En Europa empezó a desplegarse el año pasado y está en los planes de grandes potencias como Francia o Alemania. En España, por ejemplo, ya está disponible en varias ciudades. Y es que Europa acogerá a todos los proveedores de redes 5G que apliquen sus estrictas y exigentes medidas de seguridad. La propia CE alertó de que la arquitectura menos centralizada, la potencia de computación inteligente puntera o la necesidad de más antenas se traduce en más puntos de acceso para los ciberatacantes.

Europa pide a los 27 que desarrollen sus redes 5G sin excluir a ningún proveedor

Europa busca que el despliegue sea coordinado y pide a los estados que desarrollen sus redes 5G sin excluir a ningún proveedor y centrados en la seguridad. Las operadoras deberán cumplir un decálogo de normas estrictas. «No se trata de discriminar, sino simplemente fijar reglas», aseguró Thierry Breton, comisario de Mercado Interior y responsable de Industria y Telecomunicaciones de la CE. Estas medidas «serán estrictas, exigentes, de modo que en Europa se acogerá a todos los operadores que quieran aplicar las estrictas y exigentes medidas de seguridad en el despliegue de redes 5G», aclaró.

La CE venía apuntando al gigante tecnológico como un «riesgo» por tener que colaborar por ley —al igual que el resto de empresas chinas— con los servicios secretos de su país. Pero el documento la Comisión no señala ninguna prohibición a Huawei ni a ninguna otra empresa. Por tanto, el mercado comunitario se mantiene abierto para ésta y cualquier operadora que cumpla las normas. Francia, por ejemplo, ya aseguró el año pasado que no excluiría a ni a Huawei ni a ninguno de sus proveedores y analizaría el despliegue caso por caso.

El gigante tecnológico asiático, de hecho, tiene un papel importante en el despliegue de esta tecnología al ser una de las empresas más destacadas en el desarrollo de infraestructuras de red y equipos de procesamiento de datos. Según los cálculos de la CE, el desarrollo del 5G en diferentes sectores podría generar beneficios superiores a los 100.000 millones anuales y una importante creación de empleos.

El plan de Europa para proteger el 5G

Las medidas lanzadas por la UE buscan garantizar un nivel adecuado de ciberseguridad de las redes de 5G en su territorio. «Lo que estamos defendiendo es una estrategia europea para el 5G que respete la naturaleza abierta del mercado interior y la seguridad de los ciudadanos y nuestra soberanía tecnológica», remarcó la vicepresidente ejecutiva de la CE, Margrethe Vestager. Las recomendaciones piden que se apliquen las restricciones pertinentes a los proveedores considerados de alto riesgo.

En todo caso, las recomendaciones comunitarias no serán obligatorias ya que la construcción de las redes de quinta generación es competencia nacional. La CE, en cambio, confía en que un despliegue coordinado entre las capitales permita una explotación segura de esta tecnología.

Los países miembros solicitan la interoperabilidad entre proveedores para garantizar la soberanía digital

Entre las primeras medidas del decálogo se encuentran las que refuerzan el papel de las autoridades nacionales. Los 27, por ejemplo, deberán reforzar los requisitos de seguridad aplicables a los operadores de redes móviles: controles de acceso, normas sobre funcionamiento seguro, supervisión… También tendrán que evaluar el perfil de riesgo de los proveedores. En este punto, se aplicarán las restricciones pertinentes a los proveedores de alto riego.

Los países comunitarios, además, se encargarán de velar por que cada operador tenga una estrategia adecuada de múltiples proveedores para evitar o limitar una dependencia a un único proveedor. Fomentar una mayor interoperabilidad de los equipos también ayudará a evitar la dependencia a un único proveedor. Estas mismas reglas exigen que la Comisión contribuya a mantener una cadena de suministro de 5G diversa y sostenible para evitar la dependencia a largo plazo y recurrir a sus programas y fondos para reforzar estas tecnologías.

Europa también establece una serie de acciones de apoyo para fomentar mejores prácticas de seguridad. Entre ellas está el refuerzo de las capacidades de ensayo y auditoria, una mayor coordinación en caso de incidentes o la garantía de que esos riesgos en ciberseguridad se tengan en cuenta en los proyectos 5G financiados por Europa.

Además del decálogo sobre el 5G y la ciberseguridad, Europa cuenta con otros mecanismos para mitigar cualquier riesgo en las telecomunicaciones. Entre ellos están el ‘Marco de Telecomunicaciones de la UE’, el ‘Código de Comunicaciones Electrónicas’, la ‘Directiva NIS’ o el ‘Reglamento de Ciberseguridad’.

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