La banca española no se recuperará hasta 2022 y eso solo si los rebrotes no empeoran la situación económica, de acuerdo con los analistas de la agencia de calificación crediticia S&P Global, que tiene en vigilancia negativa a las entidades del país. «Una segunda ola de contagios o errores en las políticas podrían llevar a una contracción más severa este año o a un rebote más suave de lo previsto», explican.

Los expertos de la calificadora creen que el coste del crédito aumentará entre 80 y 100 puntos básicos este año, lo que supone más del doble de lo que se preveía, y se mantendrá así durante 2021. En ese año, los bancos alcanzarán el 9,5% en activos improductivos y la desinversión en los procedentes de la anterior crisis se retrasará.

El panorama adverso refuerza la idea de la consolidación en el sector, especialmente en relación con bancos medianos

Desde S&P Global creen que ha llegado el momento de las fusiones. Los bancos españoles afrontan ahora «retos para la rentabilidad más duros» que antes, con unos resultados que se dividirán a la mitad este año, algo que refuerza «el sentido de la consolidación, especialmente entre entidades medianas», apuntan sus expertos.

La mayoría de los bancos, según la agencia de calificación, funcionarán bien con sus actuales niveles de capital, pero algunos tienen «colchones limitados para absorber un shock más negativo» del que prevé en estos momentos S&P Global. «Los bancos continuarán haciendo uso de las facilidades de financiación del Banco Central Europeo y continuarán alimentando sus colchones de rescate, pero a un ritmo más lento», concluye S&P Global.

El capital de las entidades, de hecho, se mantendrá si los bancos siguen sin pagar dividendo, como recomiendan el BCE y otras autoridades, a lo que coadyuvarán las garantías ofrecidas por el Gobierno mediante las líneas de créditos ICO, de acuerdo con la agencia.