El drástico incremento del gasto sanitario ha obligado a Baleares a tomar una decisión complicada: congelar el sueldo de sus funcionarios. La autonomía abre así el camino a otras regiones que podrían verse obligadas a meter la tijera en el presupuesto de sus empleados públicos.

El Govern balear no subirá este año el sueldo un 2% a los 34.000 trabajadores de la administración autonómica, como sí ha hecho el Gobierno central y los de la mayoría de las comunidades autónomas con sus funcionarios. El objetivo del Ejecutivo que preside Francina Armengol: ahorrar 39 millones de euros.

El gobierno de las islas -una coalición de PSOE, Podemos y MÉS per Mallorca- defiende que este ahorro es «absolutamente necesario para el sostenimiento de las cuentas públicas» por la crisis del coronavirus, según ha explicado este viernes la consellera de Administraciones Públicas, Isabel Castro.

Castro ha puesto el acento en que el ahorro permitirá incrementar las plantillas de sanitarios, docentes y otros trabajadores de servicios públicos esenciales, y ha prometido que se aplicará la subida salarial anulada «en el momento en que el PIB sea el de 2019».

La previsión del Govern balear es que el impacto del parón económico por la pandemia pueda suponer una caída del PIB regional en torno al 30 %.

La consellera ha resaltado que los empleados públicos autonómicos han mejorado sus salarios un 12,7 % desde 2015 y ha recordado que desde mediados del pasado marzo, el Govern vern ha contratado a 1.500 personas, el 60 % de ellas profesionales sanitarios.