El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha insistido este martes en que una «relativamente rápida y urgente» consolidación del sistema financiero -fusiones tanto en España como en el resto de Europa- sería «útil» para mejorar la rentabilidad del sector, muy dañada por la crisis del covid y que ya era un problema antes de la pandemia.

El también ex ministro de Economía ha hecho esta consideración durante su intervención en el seminario El sistema financiero en la crisis de la COVID-19, organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander, este año de forma remota.

Aunque no ha querido hablar en concreto de fusiones en la banca española, ha explicado que tras la consolidación posterior a la anterior crisis el sector está más saneado y con más capital, pero su rentabilidad sigue siendo baja, por lo que «la recomendación que se hace a los bancos de la UE es aplicable a España», en referencia a la consolidación.

La recomendación que se hace a los bancos de la UE es aplicable a España», avisa el vicepresidente del BCE

Para De Guindos, la respuesta del BCE a la crisis del covid en cuanto a política monetaria «ha estado a la altura del desafío» y continuará ayudando a los países a salir de la crisis, pero estas ayudas tendrán efectos estructurales (endeudamiento, déficit) que estarán ahí durante varios trimestres.

En el plano macro, De Guindos ha reiterado que el BCE espera una recuperación «intensa» de la economía tanto española como de la eurozona, después de unas caídas «sin precedentes», pero ha pedido «prudencia».

«La recuperación sera incierta, incompleta y desigual por sectores y por países» y la esperanza es que se encuentre rápido una vacuna, ha insistido De Guindos, quien ha añadido que la crisis dejará «efectos estructurales» como un endeudamiento superior de los países o un déficit más elevado.

En España, la caída del PIB ha sido superior a la media europea, en parte por la intensidad y duración del confinamiento, por el peso del sector turístico y por la estructura del tejido empresarial, y se espera que la reactivación sea también notable en el tercer trimestre, pero no hay que olvidar que tendrá que ver con los programas de ayuda, ha señalado.

Por todo ello, el fondo de recuperación europeo aprobado en junio contribuirá a eliminar el diferente espacio fiscal entre los países, para que no sea «una rémora» en la recuperación.