El grupo Red Eléctrica (REE) invertirá un total de 4.400 millones de euros en el periodo 2021-2025, de los que 3.349 millones de euros serán en la red de transporte, interconexiones internacionales, almacenamiento y operación del sistema, suponiendo el 75% de las inversiones contempladas en el próximo lustro.

Dentro de estas inversiones que prevé el operador de la red eléctrica destaca así especialmente el desarrollo de las infraestructuras necesarias de la red de transporte, incluidas en la propuesta de Planificación 2021-2026, actualmente en información pública, cuya inversión asciende a más de 2.800 millones de euros.

Junto a ello, fomentará el aumento de la capacidad de almacenamiento energético como herramienta al servicio de la operación del sistema, con una inversión de 411 millones de euros que posibilitará una mayor integración de renovables y al mismo tiempo aportará más seguridad al sistema eléctrico. Además, la compañía presidida por Beatriz Corredor seguirá preparándose para operar un sistema cada vez más complejo y más integrado en Europa, y para ello invertirá 92 millones de euros.

Corredor consideró que con este plan Red Eléctrica busca desempeñar su papel «en procesos tan transcendentales para el país como la transición energética y la reducción de la brecha digital».

Por su parte, el consejero delegado del grupo, Roberto García Merino, destacó que el propósito de la compañía se basa en «garantizar el suministro eléctrico y la conectividad en el ámbito de las telecomunicaciones, impulsando con criterios de sostenibilidad, una transición ecológica justa, poniendo en valor nuestra neutralidad y contribuyendo a la cohesión social y territorial».

Con todo ello, Red Eléctrica estima que el negocio regulado contará con un plan de inversión sostenido para los próximos cinco años, alcanzando un mayor ritmo de inversión al final del periodo 2021-2025, y que tendrá continuidad más allá de este horizonte.

Consolidación de su negocio internacional

Otra de las líneas estratégicas del grupo pasa por la consolidación de su negocio internacional, con presencia ya en Perú, Chile y Brasil, se plantea esta línea estratégica como una vía natural de fortalecimiento de su principal negocio, como es la construcción y explotación de redes de transporte de electricidad.

Así, con una inversión prevista de 225 millones de euros, Red Eléctrica apuesta por la consolidación y el crecimiento orgánico del negocio eléctrico en estos tres países, potenciando su presencia allí, asentando y dando solidez a los negocios existentes, para permitir el desarrollo orgánico y la optimización de los activos que el Grupo tiene en explotación, y buscando nuevas oportunidades de negocio.

La compañía estima que la consolidación de la actividad internacional aportará un crecimiento anual del resultado bruto de explotación (Ebitda) en el entorno del 6% hasta el 2025, impulsado por la puesta en servicio de los proyectos en curso y poniéndose en valor las adquisiciones realizadas en los últimos años.

Inversiones de 735 millones para impulsar las telecomunicaciones

Además, otro de los principales pilares de la nueva hoja de ruta de Red Eléctrica se basa en el impulso de las telecomunicaciones para facilitar la conectividad mediante, por un lado, el despliegue de capacidad satelital para reducir la brecha digital y dar cobertura a los territorios remotos a los que la fibra no puede llegar; y por otro, potenciando el desarrollo del negocio de fibra óptica, y desarrollando nuevas oportunidades alrededor de la tecnología 5G, con unas inversiones totales de unos 735 millones de euros.

En este sentido, contará con unas inversiones que alcanzan los 620 millones de euros para el desarrollo de infraestructuras satelitales -a través de Hispasat- y los 115 millones para el negocio de fibra óptica y el despliegue de infraestructuras de red móvil 5G en el ámbito de los activos del grupo.

Red Eléctrica considera que la demanda creciente de conectividad en todos los ámbitos y la voluntad de ofrecer un servicio universal de calidad en el ámbito rural para conseguir la digitalización de la sociedad, hacen «imprescindible la combinación de tecnologías: la fibra y el satélite».

Así, la combinación de ambas permitirá a las dos filiales, Hispasat y Reintel, mantener y reforzar el liderazgo del grupo Red Eléctrica en el ámbito de las telecomunicaciones.

Transformar Hispasat

Además, el grupo ha esbozado las nuevas líneas estratégicas de Hispasat, adquirida a Abertis en 2019, que pasan transformar la compañía para optimizar el negocio actual y aprovechar las oportunidades que ofrece un sector en fase de cambio tecnológico y encaminado a dar un servicio más directo a los ciudadanos.

En este contexto, el futuro de Hispasat pasa por consolidar su negocio tradicional de vídeo en las regiones donde mantiene una posición de liderazgo, iniciando una transformación para dar cobertura a las nuevas necesidades del mercado, basadas en la conectividad universal como pilar de la digitalización de los sectores económicos, en la movilidad y en la transmisión de datos, como principales vectores de crecimiento.

Este cambio supone una evolución de la compañía hacia la prestación de servicios, siguiendo la tendencia del sector, basándose en el uso de nuevas tecnologías y alianzas para dar cobertura a los nuevos servicios.

A este respecto, la empresa se plantea desarrollar nuevos verticales asociados a la conectividad aérea, marítima, digitalización del sector primario, analítica datos, así como obtener una mayor exposición a mercados resilientes como son los servicios institucionales o gubernamentales en el ámbito civil.