El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha destacado este martes «con enorme orgullo» que la entidad pasó de ser el principal problema del sector y de la estabilidad del país en 2012 a ser un referente y a contribuir «de forma decisiva» a la mejora socioeconómica del país.

Es más, en su opinión, el equipo de la entidad ha conseguido lo que, quizá, muchos dudaban que fuese posible: convertir a Bankia en un banco «sostenible, solvente y con altos índices de satisfacción por la calidad de servicio».

Durante su intervención en la junta de accionistas celebraba en Valencia, la número doce y la última en la historia de Bankia en solitario, Goirigolzarri ha hecho balance del plan estratégico del grupo y del año 2020 marcado por la crisis derivada de la COVID-19.

Si bien, ha destacado, ante una situación de enorme complejidad marcada por la pandemia y sus consecuencias sanitarias, económicas y sociales, en Bankia fueron capaces de tomar una decisión estratégica clave como la fusión con CaixaBank.

El nuevo proyecto tiene el propósito de crear una entidad más fuerte, con el objetivo de que pueda apoyar a las familias y a las empresas del país»

GOIRIGOLZARRI

La operación está pendiente de recibir el visto bueno de las autoridades para cerrarla, proceder al canje de acciones y a la cotización de los nuevas títulos; a partir de entonces, comenzará la integración real de las dos entidades, que culminará con la integración tecnológica, prevista para finales de año.

Goirigolzarri insiste en que el nuevo proyecto tiene el propósito muy claro de crear una entidad más fuerte, con el objetivo de que pueda apoyar a las familias y a las empresas del país, además de contar con un tamaño que les permita ser capaces de invertir y dar oportunidades profesionales.

«Sólo a través de esta nueva entidad tendremos la fortaleza necesaria para convertirnos en actores principales de la recuperación de este país», ha explicado, antes de añadir que sólo a través de una gran fortaleza, podrá apoyar a toda la sociedad.

Goirigolzarri ha recordado que será el nuevo consejo de administración de CaixaBank el que proponga a la junta el reparto de dividendo, al que tendrán derecho todos los accionistas de Bankia a fecha del reparto, en las mismas condiciones que los de CaixaBank.

Tras la fusión, ha insistido, la nueva CaixaBank será una entidad con una gran fortaleza financiera capaz de generar una rentabilidad sostenible, una condición necesaria para poder maximizar los dividendos en efectivo, que es el objetivo.

La fusión con CaixaBank, en palabras de Goirigolzarri, es un proyecto «enormemente ilusionante» porque van a crear el primer grupo financiero en España y, más allá del tamaño, debe conducir a liderar el profundo proceso de transformación del sector financiero.

El objetivo, ha añadido, es que el nuevo grupo sea el referente de una banca responsable, y aunque sea un objetivo complicado, Goirigolzarri considera que será «apasionante» y la obsesión será desarrollar una forma de hacer banca «muy cercana, muy próxima» a los clientes y a la sociedad en su conjunto.

Sobre la pandemia, Goirigolzarri ha lamentado que la crisis esté dejando graves impactos en la economía a pesar de las medidas de apoyo que se han puesto en marcha, al tiempo que ha insistido en que el panorama es ahora «más esperanzador».

Cabe esperar que, aunque puedan repetirse nuevas olas de contagio, la vacunación ayude a volver progresivamente a la normalidad, ha añadido.