El Gobierno da marcha atrás tras las críticas de la oposición y, por ahora, deja la «paulatina» eliminación de la reducción por tributación conjunta en el IRPF, prometida a Bruselas, en manos de un comité de «expertos» que tomará la decisión en febrero de 2022.

Esta mañana se ha conocido que el Gobierno, en su Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, había prometido a la Comisión Europea «la paulatina desaparición de la reducción por tributación conjunta mediante el establecimiento de un régimen transitorio, debido a que genera un desincentivo a la participación laboral del segundo perceptor de la renta (principalmente mujeres)».

Esa reforma, que el Gobierno ahora no descarta sino que traslada a los expertos el año que viene, supone en la práctica la eliminación de un beneficio fiscal de unos 3.400 euros para los matrimonios que optan por la declaración conjunta, que la AiReF estima en más de 4 millones de personas y 2 millones de hogares.

La decisión se había conocido esta mañana y el Ejecutivo tomaba esta medida al considerar que generaba «un desincentivo a la participación laboral del segundo perceptor de renta», que suelen ser mujeres.

La medida, basada en recomendaciones de este organismo que argumentaban que esta figura es minoritaria en países del entorno europeo, afecta directamente a los matrimonios con rentas medias o bajas, en las que sólo uno de los cónyuges trabaja o el segundo percibe rentas muy bajas. Sin embargo, el Gobierno la vende en Europa como necesaria para promover un «sistema tributario moderno» que permita «transformaciones en ámbitos como la igualdad de género».

«El Gobierno lo único que va a estudiar, con el asesoramiento técnico de los expertos, es la forma de evitar que esta reducción fiscal acentúe la brecha de género existente en el mercado laboral, sin que en ningún caso esta posible reforma tributaria vaya a suponer un aumento de la carga fiscal de las familias», aseguran ahora fuentes gubernamentales citadas por El País.