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El autoempleo impulsa las altas de autónomos a su mayor nivel en 10 años

Tres obreros trabajan en una vía en Madrid.

Tres obreros trabajan en una vía en Madrid. Alejandro Martínez Vélez / Europa Press

Los autónomos dados de alta en la Seguridad Social han superado este mes de mayo todos los récords de los últimos 10 años. La cifra no solo es mejor que la del mismo mes de 2020, cuando eran 3.220.000, y que la de mayo de 2019, antes de la pandemia (se situaron en 3.277.000), sino que hay que remontarse a 2011 para superarla.

En total, los autónomos son ya más de 3.307.900, según las cifras que ha publicado este martes el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Frente al mes anterior han aumentado en 15.006, un 0,46%, y en comparación al año anterior han subido en 87.031, un 2,7%. Respecto al mes anterior al inicio de la pandemia, en febrero de 2020, hay 50.000 trabajadores más por cuenta propia.

Los sectores de autónomos en los que más afiliados nuevos hay son el comercio (2.457 nuevos), la hostelería (2.286) y la construcción (2.152). También hay más afiliados en algunos sectores en los que tradicionalmente caen en primavera, como la educación (con 565 nuevos) o la sanidad y los servicios sociales (con 881 más).

En otros, la variación interanual ha resultado negativa, como ha sido el caso de la agricultura, la industria manufacturera y las llamadas actividades de los hogares.

«Aún estamos viviendo los últimos coletazos de la crisis y resulta de los últimos 10 años en la serie histórica este es con diferencia el mejor mes», señala Eduardo Abad, presidente de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), en conversación con este medio. Abad relaciona el récord de autónomos con el autoempleo.

Autoempleo

«Denota que tenemos un problema con el trabajo por cuenta ajena, porque, pese a que han salido personas de los ERTE [en concreto, 95.439 este mes], lo que muestra es que muchas personas no han podido volver al régimen general una vez que fueron expulsados, así que hay una mayor afiliación al régimen de autónomos», afirma. «Pero no por una desmesurada demanda sino porque hay muchas personas que la única forma que tienen de seguir sujetos al mercado de trabajo es a través del mercado de trabajo por cuenta propia».

En ese sentido, el presidente de UPTA ve claro que muchos de los que han salido de los ERTE se han lanzado al autoempleo, porque es «la única forma que encuentran» de seguir trabajando.

También recalca que el perfil de autónomo que se ha dado de alta este mes de mayo es el de un hombre mayor de 50 años. «No es que hayan decidido ahora mismo poner en marcha un negocio porque sí, sino porque el mercado de trabajo les ha expulsado», apunta.

Falsos autónomos

Otro fenómeno que esconden las cifras de nuevas altas es el de los falsos autónomos, algo que sucede «en algunos sectores de forma muy llamativa», según Abad, como la construcción, el de los abogados o, cada vez más, el de perfiles de alta cualificación, como técnicos superiores de ingenierías que antes trabajaban por cuenta ajena y cuyos empleos se ha llevado la crisis.

Asimismo, desde la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) apuntan que para entender las altas cifras de afiliación hay que tener en cuenta que los que están en cese de autónomos no figuran como parados, sino como cotizantes. A la vez, la recuperación económica tras un exitoso proceso de vacunación y el levantamiento del estado de alarma, así como de otras medidas restrictivas, tras un año y medio de pandemia ha impulsado las cifras.

El paro bajó en 129.378 personas en mayo, su mayor caída mensual desde 1996 (un 3,31%), según los datos publicados este miércoles por el Ministerio de Trabajo y Economía Social. Esta cifra también ‘esconde’ la de los trabajadores en ERTE (que se prorrogaron hasta final de septiembre la semana pasada), que no cuentan dentro de las cifras de desempleados, pero que fueron 542.142 personas a fin de mes. De su lado, la Seguridad Social registró 211.923 cotizantes más que en abril, de media.

Reclaman ayudas

En esta línea, desde ATA y la Unión de Autónomos (UATAE) son optimistas. «Hay razones para ver que hay luz después del túnel», opina María José Landaburu, secretaria general de UATAE, aunque «hay que seguir avanzando». Pero, al mismo tiempo, insisten en que es necesario que las ayudas directas lleguen a empresas y autónomos, que aún no han recibido ninguna ayuda desde que comenzó la pandemia.

A día de hoy solo tres comunidades autónomas han lanzado sus convocatorias para que las empresas y los autónomos puedan recibir este dinero, procedente de la Línea Covid de 7.000 millones en total, y ninguna ha empezado a distribuirlo, por lo que muchos temen que ya llegue después del verano.

«No es momento de relajarse, sino de extremar todo apoyo y acompañamiento a esas perspectivas», recuerda Landaburu, ahora también vicepresidenta de la nueva patronal de pymes y autónomos Conpymes. «Es ineludible acompañar las perspectivas de recuperación con el reconocimiento de más derechos para atajar nuestra precariedad estructural».

Ahora mismo, el Ministerio de Seguridad Social está negociando con sindicatos, patronales y autónomos en el marco de la reforma de las pensiones un nuevo sistema de cotización por ingresos reales, a través de 13 tramos, dentro del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). La propuesta de Escrivá reduciría la cuota a más de la mitad del colectivo, pero aún no han llegado a un acuerdo.

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