El declive de la prensa en papel es una realidad incontestable que está dejando vacíos los escaparates de los quioscos tradicionales de prensa. En medio de la ‘desescalada tras el confinamiento de 2020, un grupo de jóvenes emprendedores de Barcelona decidió poner en marcha una empresa con la que dar una segunda vida a estos establecimientos, mediante un segmento de productos que permita evitar su cierre o su conversión en meros puestos de ‘souvenirs’ para turistas.

Hace escasos días ‘GoodNews Coffee’ (Buenas Noticias Café) ha aterrizado en Madrid con un primer quiosco junto a la estación de Atocha, en la avenida de la Ciudad de Barcelona. Con un diseño inspirado en el estilo nórdico, cuenta con cuatro empleados para atenderlo los siete días de la semana.

Además de las principales cabeceras nacionales e internacionales, mantienen en sus estantes revistas especializadas de viajes, arte, lifestyle, deporte, cocina, decoración. También venden libros visuales como los de la editorial Taschen. En cualquier caso, «hay quioscos donde estamos vendiendo más prensa que los número que nos habían pasado», enfatiza Lucas de Gispert, uno de los fundadores del proyecto.

Sin embargo, la línea tradicional de negocio la combinan con una gama de bebidas de origen ecológico como café, zumos o kombucha (té fermentado), en la que tratan de potenciar a los productores locales. También incluyen algunos productos de aperitivo.

El proyecto arrancó el pasado mes de septiembre con una aportación inicial de los socios fundadores, Alejandro Catasús, Jan Barthe, Fernando Conde, Ignacio Campos y del propio De Gispert. Estos cinco jóvenes empresarios acumulan experiencia previa en el mundo de la empresa y las start-up, y suman ya una plantilla de cerca de 30 empleados entre los siete locales que han puesto en marcha.

Un hombre adquiere un café en el quiosco GoodNews Coffe, en la zona de Atocha (Madrid).
Imagen del quiosco GoodNews Coffe, en la zona de Atocha (Madrid). El Independiente

Tras haber dado el salto a la capital, sus planes pasan ahora mismo por hacerse con otro quiosco en el entorno de la Glorieta de Bilbao o en la zona de Alonso Martínez, otro lugar con mucho tránsito peatonal donde creen que su modelo podría encajar y tener aceptación.

Y la intención de expansión no queda ahí, pues no descartan exportar el modelo a otras ciudades de Francia o Italia donde ven posibilidades de adaptar el proyecto.

«En realidad nos han puesto muchas facilidades. Los propios quiosqueros de Barcelona se han acercado a nosotros y nos han ofrecido sus locales. Realmente les emociona ver que se puede hacer algo así con un quiosco, que puede tener su segunda vida tras treinta o cuarenta años explotándolo», explica de Gispert. Su objetivo es volver a generar un punto de encuentro de los barrios.

Los propios quiosqueros de Barcelona se han acercado a nosotros y nos han ofrecido sus locales

Lucas de Gispert, cofundador de goodnews

Para abrir uno, lo primero que deben hacer es conseguir la licencia pública de explotación de los quioscos y negociar un traspaso con los actuales propietarios. Después, su modelo se basa ahora en una colaboración con una persona física que se encarga de la explotación y de contratar a los empleados, mientras que la compañía le proporciona el diseño y el mantenimiento del local, así como los proveedores.

Tras su crecimiento en Barcelona y su salto a Madrid, creen posible financiar las nuevas aperturas con los resultados del propio negocio. De momento, ya han realizado una segunda ampliación de capital.