El gestor de fondos de pensiones australiano IFM Investors se ha comprometido a reducir las emisiones de CO2 de sus activos de infraestructuras en un 40% para 2030, lo que equivale a más de un millón de toneladas métricas.

La firma, que lanzó una OPA sobre el 22,7% de Naturgy en enero, ha adoptado un conjunto de medidas que aplicará en todos sus activos de infraestructuras, como la mejora de los procesos de toma de decisiones y restricciones a la inversión de carbón térmico.

Esta medida forma parte de su plan de alcanzar las cero emisiones netas para 2050, un objetivo para el que es necesario actuar durante la próxima década.

«Para seguir cumpliendo nuestro propósito, que es proteger y hacer crecer los ahorros de jubilación a largo plazo de los trabajadores, es vital que tengamos un plan para mitigar los riesgos del cambio climático», ha destacado el consejero delegado de IFM, David Neal.