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Sánchez dio plantón a Galán en Estados Unidos y avivó la guerra Gobierno-Iberdrola

El Ejecutivo cerca a Galán tras los comentarios contrarios a la gestión energética

El presidente de Iberdrola, José Ignacio Sánchez Galán y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

El presidente de Iberdrola, José Ignacio Sánchez Galán y el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez. Europa Press

El sector eléctrico y el Gobierno llevan a la gresca desde hace mucho tiempo. Desde que Filomena anticipara subidones en el mercado mayorista de la luz, las empresas y el Ejecutivo liderado por Pedro Sánchez no han hecho otra cosa más que distanciarse. 

Pero si hay una relación que ha terminado por romperse es la de Pedro Sánchez e Ignacio Sánchez Galán, quienes mantenían un trato cordial y constructivo para que España fuera una de los países que liderara la transición energética a una más verde. De hecho, hace tan solo cinco meses, el presidente de Iberdrola consiguió llevar hasta Toledo al presidente del Gobierno para presentar un acuerdo con Cummins y la creación de una planta de electrolizadores, dejando claras las posturas de cooperación.

No obstante, las políticas impuestas por el Gobierno al sector eléctrico han provocado que el presidente de Iberdrola y el del Gobierno se hayan declarado la guerra abiertamente.

Más aún, tal y como señalan diversas fuentes consultadas por este periódico, cuando Pedro Sánchez dio plantón a Ignacio Sánchez Galán en Estados Unidos. El presidente del Ejecutivo y buena parte del empresariado español acudieron a Nueva York a finales de septiembre con motivo de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Los empresarios españoles cogieron las maletas y volaron a Norteamérica para relanzar la Marca España y, así, estrechar lazos con inversores extranjeros.

Así, Ignacio Sánchez Galán y el presidente del Gobierno debieron sentarse en una mesa redonda para debatir y charlar en la Conferencia Económica Transatlántica organizada por la Cámara de Comercio España-Estados Unidos. Pero finalmente, Pedro Sánchez decidió mandar al ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares y evitar así el encuentro directo con Galán.

Según las mismas fuentes, el presidente de Iberdrola intentó reunirse con Pedro Sánchez en los días que permanecieron en la misma ciudad a finales de septiembre, pero el presidente del Gobierno postergó la contestación definitiva al posible encuentro y, finalmente, la reunión que esperaba Galán nunca se produjo.

Fuentes empresariales argumentan que el Ejecutivo «ha iniciado una guerra mediática contra Galán» y que forma parte de de «una medida ejemplarizante contra los empresarios díscolos de las decisiones económicas que lleva adoptando el Gobierno en los últimos meses».

Galán, contra el Gobierno

Fue en ese momento cuando el dirigente de la segunda compañía más importante de España en el Ibex 35 entendió que todos los puentes de cooperación estaban bloqueados y pasó a adoptar una posición defensiva antes los diferentes desplantes protagonizados por Pedro Sánchez. Durante su intervención en el Foro de La Toja arremetió contra las nuevas medidas y aseguró que el Ejecutivo debe tener «rigor en el análisis y no calentamientos puntuales» a la hora de cambiar las reglas del juego, después de que el Gobierno aprobase un plan de choque para rebajar la factura de la luz, que supondrá la devolución por parte de las eléctricas de hasta 2.600 millones de euros procedentes de los denominados beneficios caídos del cielo. 

«No puede ser que a la primera tormenta que pueda haber cada país vaya por su camino porque pone en riesgo al resto», aseguró. De hecho, Sánchez Galán aumentó el tono amenazador y cargó contra el PSOE y Unidas Podemos: “Lo que no puede ser es que el Gobierno tenga a la oposición dentro del propio Gobierno; con extremistas dentro del Ejecutivo no se puede gobernar. Claro que este ambiente de confrontación actual no es bueno para España y la recuperación, pero yo le atribuyo la mayor responsabilidad al que tiene el poder real para actuar”, dijo a El País.

Además, Iberdrola no titubea en explicar que la subida de la factura eléctrica ha beneficiado al Gobierno para incrementar la recaudación a través de impuestos, a la vez que inciden en que “si el precio del mercado mayorista se dispara, las comercializadoras sufren mucho más”.

Ribera intenta calmar las aguas

Mientras Iberdrola y Gobierno llevan al límite las relaciones a través de declaraciones cruzadas, la ministra de Transición Ecológica va a reunirse con los principales directivos del sector energético para conocer de primera mano las proposiciones de las compañías para resolver la crisis energética. De hecho, este miércoles se verá con Sánchez Galán.

Endesa, por ejemplo, valoró positivamente la reunión que mantuvieron su consejero delegado, José Bogas, con la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. Desde la compañía insisten en la necesidad de abordar medidas que solucionen también el problema al que creen que se ha visto abocado el sector eléctrico desde la aprobación de la minoración a las compañías por parte del Gobierno.

A pesar de que Pedro Sánchez, primero, y la ministra, después, dijeran que las empresas tienen “millonarias ganancias durante estos meses, aprovechándose de la situación”, el Gobierno quiere dar marcha atrás y planea eliminar el Real Decreto en el que obligaba a las eléctricas a devolver los denominados beneficios caídos del cielo.

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