Economía ENTREVISTA | HÉCTOR TEJERO, RESPONSABLE DE MÁS PAÍS DEL PROYECTO DE REDUCCIÓN DE JORNADA

El piloto de la semana de cuatro días: 150 empresas recibirán hasta 3.000 euros por empleado

La iniciativa arrancará a mitad de año y cuenta con una partida de 10 millones en los presupuestos | Su impulsor remarca que no podrá reducirse el sueldo de los trabajadores o deberán devolverse las ayudas

El responsable de Más País del proyecto de reducción de jornada, Héctor Tejero Franco.

El responsable de Más País del proyecto de reducción de jornada, Héctor Tejero. Cedida

El Gobierno ha incluido en los presupuestos generales del Estado de 2022 una partida de 10 millones de euros para financiar un programa piloto que promoverá la semana laboral de cuatro días, o 32 horas, sin bajadas de sueldos. El proyecto, iniciativa de Más País, arrancará hacia mitad de año y situará a España como el primer país que financia una medida con ese objetivo.

La idea es facilitar una ayuda de entre 2.000 y 3.000 euros por trabajador a cada una de las 150 o 160 empresas que sean seleccionadas para el piloto, entre las que se presenten voluntariamente. Esa financiación estará condicionada a que se reduzcan las horas de trabajo y tendrá como único gran requisito de «corte» que entreguen un proyecto de reducción de jornada.

«Pero hay una línea roja: tiene que haber una reducción total de la jornada de trabajo, no vale el teletrabajo ni el trabajo flexible y no puede haber ninguna reducción de sueldo», explica Héctor Tejero Franco, responsable de Más País del proyecto piloto de la semana laboral de cuatro días y diputado en la Asamblea de Madrid, en una entrevista con El Independiente.

Hay una línea roja: no puede haber ninguna reducción de sueldo»

héctor tejero, más país

Durante el año que, como mínimo, se desarrollará este «experimento» (es el tiempo mínimo que las empresas deben mantenerlo o, de lo contrario, tendrán que devolver las ayudas), se estudiarán los efectos de la reducción de jornada.

Con el propósito de obtener una muestra lo mayor posible, las empresas podrán elegir cuántos trabajadores deciden acoger a la medida, algo que deberán consensuar con los empleados, pero la ayuda será mayor o menor dependiendo de esta cifra. «Será más fácil conseguir el proyecto cuantas más horas reduzcan las jornadas, porque lo que nos interesa es probar un efecto grande», aclara Tejero.

Asimismo, a la hora de escoger qué empresas participarán en el proyecto, Tejero indica que buscarán una muestra representativa con baremación por sectores, y siempre de entre 6 y 250 trabajadores por centro de trabajo.

A la vez, indica que no se obligará a reducir la semana a cuatro días, literalmente, sino que se dejará a elección de las empresas si prefieren esta opción o, por el contrario, si rebajan la jornada laboral diaria y mantienen el trabajar cinco días. En cualquier caso, deberán disminuir las horas semanales entre un 10 y un 20%, según el planteamiento actual, que aún no está cerrado.

A finales del primer semestre empezarán a dar las ayudas»

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En cuanto a los tiempos, el propósito es sacar la convocatoria pública a principios de 2022, para que entonces las empresas entreguen sus proyectos y un comité de selección evalúe después dichas propuestas, con el objetivo de arrancar definitivamente alrededor de junio. «Si todo va bien, a finales del primer semestre se empezarán a dar las ayudas», apunta el portavoz, aunque insiste en que lo importante es llegar, y no tanto cuándo: «Preferimos que se haga bien a que se haga rápido», recalca.

El dinero de las ayudas, por su lado, deberá emplearse en contratar nuevo personal, si es necesario; en implementar innovaciones tecnológicas, o en innovaciones en la organización de la producción, como contratar a una consultoría que busque en qué se está perdiendo el tiempo en la empresa y cómo se puede solucionar. Es decir, la partida busca sufragar la inversión inicial que una compañía llevaría a cabo si decidiese implementar la semana de cuatro días por sí misma.

El propósito es que las empresas puedan optar a estas ayudas durante varios años, de manera que el próximo pueda extenderse, hasta que encuentren el equilibrio y la evaluación de la iniciativa que va a llevarse a cabo dé sus frutos. «La idea es sacar pequeños proyectos para que la gente del mundo de la academia se implique», indica Tejero. Siempre, con el objetivo de comprobar los efectos que reducir las horas trabajadas tendrá en los empleados y en la productividad.

Atraer talento frente a «la gran renuncia»

Más País acordó en enero con el Gobierno que este destinaría 50 millones durante varios años al proyecto de reducción de jornada, pero finalmente han sido 10. El proyecto lo está desarrollando el partido con el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo tras la insistencia del partido de Errejón en que trabajar menos tiene efectos positivos en la salud de los trabajadores.

«Cuando Más País propone esta idea, había mucho debate dentro del movimiento ecologista porque se afirmaba que puede ser una medida que contribuya a reducir las emisiones y el impacto ecológico de las empresas. Esto está por ver, pero a nivel cultural sí nos parece interesante esta idea de sustituir los aumentos de la productividad y que se traduzcan en más tiempo libre», desarrolla el encargado de las negociaciones sobre este tema de Más País.

Hay gente que no necesita más dinero, quizá prefieres más tiempo para ti y para los tuyos»

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«Hay gente que no necesita tener más dinero, quizá prefieres tener más tiempo para ti y para los tuyos», remarca, insistiendo en las mejoras que recogen los estudios ligadas a la salud y la salud mental.

Pero, más allá de los efectos positivos sobre la salud de los trabajadores, las empresas podrían encontrar beneficios asociados a la iniciativa. Por un lado, los estudios a los que hace referencia el partido apuntan que los trabajadores más descansados rinden mejor, y a que se reducen riesgos. Por ejemplo, los accidentes laborales se producen, en su mayoría, los viernes al fin de la jornada, por lo que reducirlas supondría un ahorro en bajas para las empresas. «Y cuando hay reducciones de jornada el absentismo cae en picado», añade Tejero.

Por otro, imponer una semana de cuatro días puede suponer un mecanismo de retención de talento en un momento en el que miles de trabajadores están abandonando sus puestos, hastiados, en lo que se ha bautizado como «la gran renuncia» que está provocando faltas de trabajadores en sectores de todo tipo. Estos empleados buscan un nuevo empleo con mejores condiciones, por lo que, si los trabajadores están más satisfechos en una compañía, la tasa de reemplazo será menor.

Sobre qué sucede con la productividad de las empresas, clave para convencer a muchos empresarios, y si se mantendría estable o no trabajando una jornada completa menos, el portavoz señala que está por estudiarse. «La teoría económica dice que si trabajas un 20% menos rindes un 20% menos, pero queremos comprobar qué pasa con esa productividad», agrega.

Si España arranca el próximo año este proyecto, será «el primer país que pruebe algo así a nivel gubernamental». Otro país que está estudiando aplicar algo similar es Escocia, y en Reino Unido no existe un piloto del Gobierno pero el 5% de las empresas ya lo aplican. Ejemplos similares se encuentran en Corea del Sur o en Suecia, señala el entrevistado.

«Yo creo que la reducción de jornada se va a acabar imponiendo, más rápido o más lento. La gente va a ir trabajando menos horas», se muestra optimista Tejero. El diputado asume que el final de este trayecto «es limitar la jornada por ley», pero recuerda que, aunque se diga que la jornada de 8 horas se consiguió por ley «no es verdad»: «Llevó 30 años de luchas sindicales». En este contexto, espera que la iniciativa de su partido dé impulso a un cambio de cultura, incluso, a nivel internacional. Por ahora, han aparecido en la portada de la revista Time y en el Financial Times. Les queda lo más difícil.

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