El ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, ha asegurado que él y su homólogo alemán, Christian Lindner, comparten “la misma voluntad de encontrar un nuevo equilibrio” para las reglas fiscales europeas que fijan los límites de déficit y deuda públicos y cuya reforma está pendiente. «Compartimos la misma voluntad de encontrar un nuevo equilibrio para estas reglas del Pacto de Estabilidad y Crecimiento entre la inversión y el saneamiento de las arcas públicas”, declaró el político galo, cuyo país ocupa la presidencia semestral de la Unión Europea.

Le Maire se ha manifestado así en la rueda de prensa posterior a la reunión de ministros de Economía y Finanzas de los Veintisiete celebrada hoy en Bruselas. El Pacto de Estabilidad y Crecimiento fija que el déficit público de los Estados miembros no debe superar el 3 % del PIB y que su deuda pública no tiene que rebasar el 60 % del PIB, pero se encuentra suspendido desde el inicio de la pandemia para permitir el gasto público de los países y no se reactivará hasta que empiece 2023. En la actualidad, los Estados miembros comienzan a debatir la reforma de esas reglas para adaptarlas a un nuevo contexto postpandémico y marcado por las transiciones ecológica y digital.

Alemania pertenece al grupo que, junto con Países Bajos, Austria o los socios nórdicos, prefiere una reforma que se limite a simplificar las normas y mantenga el foco en la estabilidad presupuestaria y favorezca la consolidación fiscal de las finanzas públicas. Francia, Italia o España quieren aprovechar la oportunidad para reformar el pacto, de forma que sirva para canalizar un mayor nivel de inversiones hacia las transiciones ecológica y digital.

Inversión vs finanzas sanas

No obstante, Le Maire dijo que el debate entre países frugales y más favorables al gasto está “anticuado” y que el “verdadero debate” se centra en “el equilibrio que se debe encontrar entre la inversión y la vuelta a unas finanzas públicas sanas”: “Todos queremos inversión, en especial, para conseguir hacer la transición climática, y todos queremos finanzas públicas sanas y todos queremos reducir la deuda”, comentó.

Indicó que “todo el mundo sabe que hace falta reducir su nivel de endeudamiento público, simplemente para hacer frente a una nueva crisis que puede llegar en uno, cinco o diez años”. “La cuestión verdadera es la del calendario de la reducción de la deuda”, constató, en referencia al ritmo de la disminución. “Nadie hoy entre los Estados miembros se expresa diciendo que hay que volver inmediatamente a una disciplina presupuestaria estricta y que todo el mundo vuelva al 60 % de deuda en los próximos meses, simplemente porque es imposible y mataría el crecimiento”, expuso.

El ministro alemán, por su parte, aseguró tras la reunión que el Pacto de Estabilidad y Crecimiento “ha demostrado esencialmente su flexibilidad incluso en la crisis” y que en el futuro se debe “perseguir la idea de crecimiento, así como la sostenibilidad de las finanzas estatales”.