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La venta de vivienda nueva se dispara a niveles de 2014

El sector avisa de que la falta de mano de obra, el incremento del precio de los materiales y la nueva ley de vivienda podrían frenar la tendencia en 2022

Edificio en construcción en Madrid.

Edificio en construcción en Madrid. EP

Las compraventas de viviendas nueva rebasaron el umbral de las 100.000 operaciones en 2021. Exactamente, hubo 115.038 transacciones, según los datos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Aunque supone un 37,7% más que en el primer año de la pandemia, en términos absolutos la cifra se queda aún a distancia de lo registrado en plena burbuja inmobiliaria. En 2007 se vendieron más de 326.000 viviendas a estrenar. Sin embargo, supone un crecimiento muy importante respecto a los últimos ejercicios antes de la crisis sanitaria. En 2018 fueron 91.716 y en 2019, 92.946.

«Aunque queda lejos de significar el 50% del total de compraventas que representaba hace una década, vuelve a superar las 100.000 transacciones, como no se veía desde el 2014», destaca Ferran Font, director de Estudios del portal inmobiliario Pisos.com.

En términos porcentuales, la compraventa de vivienda nueva en 2021 «se sitúa por encima del 20% del total de compraventas, hecho que no sucedía desde el 2016», añade.

Durante los años posteriores a la burbuja inmobiliaria se fue absorbiendo el stock disponible y no se fue recuperando con ninguna vigorosidad. Por tanto, año tras año iba cayendo su peso en el volumen total de transacciones.

Durante estos dos últimos años, constructoras, promotoras y agencias inmobiliarias que se dedican a la obra nueva se han volcado en adaptarse a la situación y han buscado la tecnología que facilite la llegada a su cliente potencial.

Sin embargo, para 2022 existe cierta incertidumbre sobre la capacidad de mantener el ritmo de compraventa de obra nueva. Por un lado, los expertos señalan la dificultad de acceso al suelo disponible y la lentitud de los procesos administrativos.

«Sobre todo, puede afectar el aumento del precio de las materias primas que ha tenido un efecto muy importante sobre la rentabilidad de la obra nueva», añade Font. Y, además, también sigue existiendo una falta de mano de obra cualificada en el sector, que dificulta no sólo el proceso de construcción, sino que también lo encarece. Asimismo, los profesionales inmobiliarios tampoco pierden de vista los efectos de la nueva ley de Vivienda que debe ser tramitada por el Congreso.

De momento, el mercado sigue dominado por la compraventa de viviendas de segunda mano. Con 450.485 operaciones, la cifra de ventas de viviendas usadas ha batido récord, situándose por encima del registro de 2007 (448.918).

En el conjunto de 2021, los datos del INE reflejan un total de 565.523 compraventas de viviendas, la cifra más alta desde 2007 y un 34,6% más que el año anterior. Respecto a 2019, año anterior al inicio del pandemia, el crecimiento fue del 12%.

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