Es información sensible, especialmente protegida. En ella figura toda la vida sanitaria, todas las intervenciones, pruebas y vicisitudes médicas de cada paciente. Desde hace unos días ese material no estará protegido únicamente por el Servicio Vasco de Salud sino que la mayor mutua de Euskadi, Mutualia, tendrá acceso a ellos. En concreto, podrá acceder hasta casi 422.000 historiales médicos de otros tantos trabajadores.

La mayoría de centrales sindicales vascas ya han elevado la voz ante lo que consideran una amenaza contra la intimidad de los trabajadores con una información tan sensible. Recuerdan que a pesar de que en principio se requeriría de la autorización expresa de los trabajadores, la presión que en muchos casos padecen o las circunstancias que en muchas ocasiones rodean las necesidades sociolaborales de los trabajadores abrirá de facto la puerta a una intromisión y a una conculcación del derecho a la confidencialidad.

El Servicio Vasco de Salud, Osakidetza, y Mutualia firmaron hace dos semanas un acuerdo por el que se faculta a sus profesionales poder acceder al historial médico de los trabajadores si lo consideran necesario. El convenio prevé también que desde ambas entidades se pueda incorporar nueva información a los expedientes y las historias clínicas de las personas atendidas. De esta manera, además de compartir información e incorporar nuevos datos de forma inmediata, se evitarán duplicidades en analíticas y pruebas diagnósticas.

Relación médico-paciente

Los sindicatos ELA, LAB, ESK, STEEILAS, ETXALDE e HIRU denuncian que se está dotando así a una entidad privada vinculada con la patronal del acceso a una información muy relevante «anteponiendo» criterios economicistas a los médicos: «Tendrán la oportunidad de conocer toda nuestra historia médica, será aún más difícil que las mutuas les atiendan adecuadamente», subrayan las centrales. Las centrales, que ayer se concentraron ante la sede de Mutualia en Bilbao, instan a los trabajadores a no autorizar el acceso a sus historiales.

Recuerdan que inicialmente en 2014 la reforma de la Ley General de la Seguridad Social abrió la puerta de los historiales clínicos a los profesionales de las mutuas «pero finalmente la Ley de Protección de Datos lo impidió». Pese a ello, lamentan que Osakidetza haya accedido ahora a llegar a este acuerdo.

Alertan de que además de poder suponer una amenaza para la confidencialidad, puede dañar «gravemente la relación médico-paciente en el sistema sanitario público». Afirman que a partir de ahora los trabajadores pueden no querer que conste en su historial atenciones o daños que crean que pueden ser utilizados en su contra en su vida laboral».

Mutualia es la principal mutua de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Nació de la fusión de Mutua Vizcaya Industrial y Pakea en 2005 y de La Previsora en 2007.